Lucía Manzano está al frente de Girls in Tech Spain junto a Cristina Sánchez Narváez

En 2007 Adriana Gascoigne puso la primera piedra de Girls in Tech (GIT), una organización sin ánimo de lucro global centrada en el compromiso, la educación y el empoderamiento de niñas y mujeres a través de la tecnología. Gascoigne creaba así un marco de apoyo para ayudar a las mujeres a avanzar en el ámbito STEM.

Más de una década después, la propuesta de GIT (con sede ‘central’ en San Francisco) cuenta con 100.000 miembros (voluntarios) y ha tejido una red en todo el planeta que con 80 grupos distintos a nivel país o ciudad (con mayoría norteamericana) combina la acción sobre problemas globales con actuaciones adaptadas a la casuística local.

Hace tres años, la versión española de GIT arrancaba en Málaga de mano de varias profesionales de Telefónica: Marina Serrano, Molly Sears-Piccavey y Elena Cruz. Ellas organizaron los primeros eventos divulgativos y una serie de talleres prácticos junto a la propia operadora. Con el ánimo de llegar un poco más lejos en lo geográfico y en lo práctico, hoy GIT Spain pivota desde Madrid, con Lucía Manzano y Cristina Sánchez Narváez al frente.

Marina Serrano (con micrófono), del equipo fundador y actual colaboradora de GTI Spain, durante la celebración de la Andalucía Digital Week

Como explica Manzano, tras tomar el testigo del equipo fundador en España, su trabajo hasta la fecha ha consistido en insistir en la pedagogía y en la puesta en marcha de diferentes eventos propios como los ligados al Día de la Mujer el pasado 8 de marzo o tras formar parte de la agenda de otros actores importantes como Campus Madrid. Todo con los consejos de Gascoigne, con la que mantienen una relación cercana. La matriz de GIT aporta material, apoyo y marca, dejando un amplio margen de independencia a cada grupo.

Son tres los colectivos sobre los que quieren centrar la atención. En un primer bloque, niñas y jóvenes que dudan sobre su futuro en una carrera técnica. Lucía Manzano cree que “hacen falta más referentes y más formación” y añade que prevén poner en marcha talleres de programación en diferentes colegios. Un segundo punto del programa GIT pone el foco en las mujeres que se encuentran trabajando en puestos técnicos con el objetivo de “ampliar sus conocimientos, empoderarlas y que tengan más fácil el acceso a rangos superiores”.

Cristina Sánchez Narváez (primera por la izquierda) durante un evento en Campus Madrid

La managing director de GIT Spain explica que el tercer grupo lo componen mujeres paradas de larga duración para que, en lugar de optar por las formaciones más típicas en ese tiempo muerto, piensen en las amplias posibilidades de la informática y se motiven para acceder a cursos de programación, “aunque sea básica”, de cara a mejorar sus prestaciones y su cartas en el acceso a nuevos puestos de trabajo.

Parte del movimiento

En febrero, y dentro de la tarea de recapitular información para configurar un Libro Blanco de actuaciones para reducir la brecha digital de género, representantes de GIT Spain, junto a otras organizaciones, mantuvieron una reunión con el secretario de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital, José María Lassalle. Más información sobre el ámbito STEM en todas las etapas educativas, ‘plagiar’ a Estados Unidos la introducción definitiva de la programación en las aulas o la citada reinvención profesional de los adultos a través de la informática fueron algunas de las cuestiones que pusieron sobre la mesa y que reforzaron en una segunda cita la semana pasada, esta vez con la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.

En estos encuentros también han estado involucradas Cristina Aranda y Sara Alvarellos (Mujeres Tech), Sara Gómez (Mujer e Ingeniería), Rocío Tomé (FemsDevs), Milagros Sainz (Grupo de Investigación Género y TIC de la Universidad Oberta de Catalunya), Gisela Vaquero (Women In Games) y Laila El Qadi (Inspiring Girls).

Este interés de la administración o la movilización masiva del 8 de marzo sirven, según Manzano, para seguir avanzando. “La gente es más consciente del problema y nos están empezando a contactar con más asiduidad”, afirma la responsable de GIT Spain, y añade que para cumplir con los objetivos, su propuesta necesita también de hombres comprometidos que ejerzan de referentes como “parte de la solución”. “Menos burocracia, mayor implicación de las empresas y ¡más voluntarios!” son las peticiones más inmediatas de Lucía Manzano para que GIT siga creciendo.

Para colaborar con Girls in Tech Spain basta con inscribirse en su web https://spain.girlsintech.org o enviar un correo a la dirección spain@girlsintech.org

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