Gabriela González, portavoz del proyecto LIGO
Gabriela González, portavoz del proyecto LIGO

A prácticamente tres meses del anuncio del descubrimiento de las ondas gravitacionales predichas por Einstein, Gabriela González, portavoz del proyecto LIGO y coordinadora de los más de mil científicos que participan en esa iniciativa, ha disertado sobre esta materia en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), en Argentina, ante un auditorio repleto. La Agencia de Noticias de dicho centro, UNCiencia, ha tenido la ocasión de entrevistar a la ponente.

Ya pasaron tres meses del anuncio, ¿concluyó el análisis de los datos?

Estamos terminando, creemos que nos tomará unas semanas más. Pero en septiembre-octubre volveremos a tomar nuevos datos, tendremos novedades por entonces. Habíamos realizado ciertas instalaciones temporarias en los detectores que debíamos cambiar y ahora queremos empezar a aumentar la potencia del láser que usamos, porque todavía no estamos empleando la potencia final que deseamos. Esto lleva tiempo, progresivamente los detectores irán mejorando hasta su sensibilidad óptima.

¿Cómo se logra articular la labor de tantos investigadores?

(Se ríe). Charlando mucho, convenciéndolos. Tengo mi subsidio y mi grupo conformado por 10 personas, pero con el resto de los investigadores nos ponemos de acuerdo en qué hace falta hacer y cómo hacerlo. Soy la que tiene que llegar a ese acuerdo, convencer a la gente de lo que hace falta.

¿Cuándo supiste que te ibas a dedicar a la física?

Cuando cursaba la secundaria, en un bachillerato con orientación técnica. Estudiábamos química,  matemática y física. Me encantó la física porque parecía responder todas las preguntas, porque todo se reducía a los átomos, a la naturaleza básica de la materia. Ahora sé que con la física no se explica todo, sino algunas cosas y, en general, surgen más preguntas que respuestas.

¿Qué respondés cuando colegas de otras latitudes te preguntan sobre la UNC?

La UNC me brindó una educación excelente. Hice mi Licenciatura en Física allí y luego comencé el doctorado en Estados Unidos. Pero los cursos que tomaban los chicos de primer año del Doctorado, yo ya los había realizado en la Licenciatura. Tuve una preparación excelente y eso me dio una ventaja muy grande para empezar el Doctorado. Y me parece que esto no se reconoce, sobre todo siendo brindado por una universidad pública, gratuita. En Estados Unidos cuando cuento que no pagué nada para ir a la universidad, no me creen.

¿Qué podemos esperar del proyecto LIGO en los próximos años?

Seguiremos mejorando los detectores y registrando datos. Ahora sabemos que los agujeros negros son mucho más comunes de lo que se pensaba, así que empezaremos a hacer un censo de agujeros negros con los datos que hemos tomado y los que seguiremos tomando. En astronomía, es un avance increíble. Esperamos detectar otras fuentes de ondas gravitacionales, por ejemplo, el nacimiento de un agujero negro a partir de estrellas de neutrones o estrellas rotantes que están en nuestra galaxia. Y además sorpresas: todo el mundo piensa que vamos a encontrar cosas que no sabremos qué son, y ésas son las más interesantes.

¿Cómo evaluás el impacto tecnológico del proyecto LIGO?

Hemos empujado a la tecnología de las ingenierías óptica, mecánica y de sistemas, además de la física fundamental con los descubrimientos que hemos hecho. A la industria que ha trabajado para este proyecto le ha hecho muy bien. Además, no dudo que vaya a haber aplicaciones de las tecnologías que se han desarrollado para estos detectores, pero no lo sabremos hasta mucho más adelante.

¿Cómo te sentiste con el hecho de que tu nombre suene entre los candidatos al premio Nobel?

En la colaboración no nos gusta hablar del premio Nobel. Hay gente a la que le reconocemos que han sido los fundadores del proyecto, quienes estuvieron en el principio, en los años 70, 80 y 90, cuando se empezó a construir esto. En los 90, yo empecé como estudiante de doctorado, cuando otra gente ya había dedicado tres décadas a esto. Somos muchísima gente que ha trabajado muchísimos años colectivamente. No me gusta ser mencionada individualmente como candidata al Nobel porque no merezco yo, simplemente por ser vocera, más que mucho otros que mis colegas, especialmente quienes han trabajado 40 años.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here