transformacion digital digital

La Escuela de Organización Industrial (EOI), con la colaboración del Ministerio de Defensa, ha puesto en marcha sus ‘Encuentros Estrategia’. Su ‘II Encuentro: logística y economía 4.0’, ha estado centrado en la compleja tarea de la gestión de las cadenas de suministro de las empresas, una necesidad de los modelos de negocios actuales que necesitan hacer de la transformación digital una de sus principales características. Para ello, han invitado a representantes de cinco compañías con el objetivo de mostrar algunas de las soluciones que han hecho que se mantengan en un mercado cada vez más digital.

“Estamos en un nuevo paradigma, donde se pretende transformar a las empresas hacia la digitalización. Una nueva revolución. Está orientado a que personas y máquinas interactúen y permitirá que esas empresas sean más eficientes, más flexibles, más rápidas, con lotes de producción más rentables. Que sean más competitivas. Se puede llevar a una analogía perversa, como si fuera una maquinaria de relojería, pero esta revolución debe estar liderada por personas”, ha declarado el general de Brigada del Ministerio de Defensa, José Luis Sánchez Alor, en la presentación del evento.

La primera encargada de explicar su situación y su adaptación a la economía digital ha sido Ibermática, empresa con sede en San Sebastián, “aunque la oficina de Madrid ya sea más grande que la del País Vasco”, ha apuntado Juan José Galdós, su director de Midmaker Industria. “Hace unos años apostamos decididamente por lo industrial. En el mundo logístico –desde el punto de vista de empresas que crean cosas– hay ciertas partes a evitar”. Y es que, según él, hay que fabricar lo justo, no más, sin duplicar trabajo evitando la sobreproducción. Evitar tiempos de espera, evitar tiempos innecesarios, evitar el stock. En definitiva, “que los flujos de trabajo vayan acordes a la producción”.

Para ello, utilizan técnicas de nivelación como Heijunka y Kanban. “Desde el punto de vista industrial se pide tener procesos automatizados. Por ello, todo lo basamos en una herramienta propia llamada Olanet, que cuenta con todo lo necesario para poder fabricar, permitiendo una toma de decisiones inmediata”. Básicamente, Olanet es una solución desarrollada para la gestión, control y monitorización de plantas productivas en tiempo real.

“La transformación digital debe estar basada en las necesidades, no en la tecnología”. Eso piensa Ignacio Olivares, supply chain management architect de Altran, que ha indicado que ellos, para sus procesos de digitalización, cuentan con la herramienta Atlantis. “Tomando bases de datos de todos los departamentos, ofrecemos a todos los trabajadores de cualquier índole una plataforma integrada que engloba datos de producción, de logística, sensores, prioridades empresariales, nuevas habilidades, trabajos pendientes –hemos reducido hasta un 13 % de estos con nuestra herramienta–, reportes en tiempo real…”.

Asimismo,  con su RPA (Robotic Process Automation) automatizan procesos a través de un robot, por lo que tienen más eficiencia (ya que no admite errores), funciona 24/7, ahorra costes o estandariza procesos. “Aún así, es difícil que una empresa deje sin controlar a un robot. Siempre tiene que haber puntos donde alguien intervenga. De ahí que apostemos por la automatización cognitiva: que la IA nos proponga mejoras de nuestros propios procesos”, ha puntualizado.

Pedro Piñar, director general de Líneas y Cables (LYC) Digital, ha sido claro: “Nosotros venimos del voltio, del hercio, del nanómetro. Venimos de lo analógico, aunque también contamos con proyectos para evolucionar, como cualquier empresa actual. Venimos del mundo teleco puro, por lo que trabajamos en dos proyectos relacionados con el entorno urbano, ya que es el ecosistema donde convergen consumidores y residuos”. 

Su primer proyecto es un piloto de smarts cities basado en tres conceptos: sensores volumétricos, optimización de rutas y ecodrive. Del mismo modo, cuenta con recogida inteligente de basuras o establecimiento de sistemas de pago por la basura que se arroja. “Tenemos también sistemas de placas solares para los camiones de recogida los hacen más autónomos y más sostenibles”. El segundo proyecto, en colaboración con una startup, es de reparto de mensajería “hasta la última milla”. En estos años se ha pasado de repartir 150.000 paquetes diarios a dos millones. “El 90 % de las compras se entregan al día siguiente, el principal factor de éxito en este sector. Además, nuestro servicio de paquetería es eco”.

Vivimos una época de revolución y es una suerte de la que no solemos darnos cuenta. Hay tres grandes factores que definen esta transformación: bando de ancha, capacidad de almacenamiento y la capacidad de proceso, también ilimitado”, ha explicado Jesús Sánchez Lladó, director de Diversificación de Correos. “Todo está unido. Por ejemplo, la nueva movilidad no es algo que afecte solo a los taxistas. Afecta también a los fabricantes de coches, ya que Opel y Ford ya no innovan, pero sí Apple o Google”. 

La transformación digital también les ha afectado a ellos. “Todo eso disrumpe nuestra actividad. Nosotros basábamos nuestra estructura alrededor de las cartas. Ahora tenemos 4.000 millones de cartas, pero son solo de Hacienda y Tráfico”. Para él, el siguiente paso es mantener la supervivencia y que, por lo menos, no les pase como a Kodak. “Incluso siendo los inventores de la cámara digital cerraron en 2016. ¿Por qué? Porque las personas, por desgracia, nos movemos en plazos cortos. Tenemos que preguntarnos más ¿qué pasaría si…? Como hace el ejército: planifican una vez, después de la derrota ya no se puede”.

Por último, Bruno Espinar, director de Movilidad 4.0 y Transformación Digital de Renfe, ha explicado varias de las claves de la transformación de su operadora. “Somos una empresa que tiene una media de edad de 58 años y en un año y medio se liberalizará nuestro mercado. Somos los mejores, pero porque somos los únicos y eso se convertirá en un reto. Nuestro ambicioso plan estratégico es convertirnos en una operadora integral de movilidad”, ha asegurado. 

“Entorno digital, comunicación, conectividad, ciberseguridad. Esto es lo que nos piden nuestros clientes, que tenemos que mejorar en nuestra ventaja competitiva”, ha apuntado. Espinar también ha afirmado que este nuevo contexto no debe hacerles quedar atrás, ya que la irrupción de la nueva definición de movilidad está revolucionando cada minuto que pasa. “Lo que será nuestra competencia directa, la francesa SNCF, ya tiene el 20 % de Blablacar, diversificando su negocio. Y con ese bagaje llegará aquí”.

Así, Espinar ha reivindicado un “liderazgo público” en movilidad. “Las startups identifican necesidades mejor, crean las soluciones y luego ya llega la regulación. No podemos dejar que el orden del espacio público lo lleven empresas que solo tengan motivaciones económicas”.

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