Emilio Peña Messina, científico mexicano experto en acuicultura

"Los investigadores nos hemos centrado en nuestra área de confort, que es la producción de artículos, revistas, libros"

Emilio Peña Messina, experto en acuicultura (foto de Conacyt)
Emilio Peña Messina, experto en acuicultura (foto de Conacyt)

La necesidad de no quedarse con preguntas a medio contestar hizo que el doctor Emilio Peña Messina, especialista en ecofisiología de organismos acuáticos, decidiera ser científico e investigar técnicas acuícolas para la remediación ambiental, además de aplicar su conocimiento a resolver problemas del sector productivo acuícola en Nayarit y el resto de México.

“Siempre fui inquieto, me gustó investigar y conocer el porqué de las cosas; soy una persona que no me quedo con preguntas a medio contestar y trato de llegar al fondo de las cosas”, afirma en una entrevista de la Agencia Informativa del Conacyt. “Sobre todo en el ámbito de la ciencia del mar y la acuicultura, me interesa poder aplicar lo que actualmente conozco y he investigado, convertirlo en soluciones reales para el sector de la acuicultura en México para atender los problemas que están afectando el sector productivo”.

El doctor Peña Messina, miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), explica que, después de hacer estadías científicas en Sonora y Baja California Sur, donde hizo sus estudios de maestría y doctorado, este último en el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), decidió volver a Nayarit para aportar conocimientos al desarrollo acuícola del estado, sobre todo para remediar los problemas ambientales que conlleva esta actividad.

“Trabajé en Sonora y Baja California Sur. Sonora y Sinaloa son estados líderes en producción de camarón, hice estancias en diferentes lugares para conocer los últimos avances de tecnología para el cultivo del camarón, pero definitivamente me interesaba mucho volver a mi estado porque Nayarit tiene una condición particular que estos dos estados no tienen: el desarrollo acuícola se hace en una región geográfica llamada Marismas Nacionales, que corresponde a uno de los humedales costeros megadiversos más importantes de América Latina”, asegura el científico.

Y es que la acuicultura en la entidad se ha hecho sin planeación alguna, sin proyecto real de cómo impulsar esta actividad que, a propósito, está asentada en una región de alta diversidad y fragilidad ecológica, donde están los mares más antiguos de América Latina, los acuíferos más importantes que llegan al Pacífico central de México, y donde está una comunidad de aves migratorias muy importante que viene desde Norteamérica para anidar en esta región.

“El entorno social, la zona de actividad acuícola en Nayarit es importante porque los pescadores dependen del ambiente para su subsistencia; esos sitios requieren procesos de planeación e investigación intensos para determinar hasta dónde conviene que la acuicultura crezca como actividad económica y bajo qué condiciones debe haber este crecimiento para no alterar el equilibrio ecológico”, asegura Peña Messina.

Afirma que sus proyectos están orientados en buscar la disminución de impacto ecológico que han dejado las actividades antropogénicas en la entidad, como la pesca, acuicultura, ganadería, desarrollo urbano, presas, actividad minera y portuaria, de esta última, aunque no existe pero hay las pretensiones de las autoridades de crear un puerto.

El científico como ente social

La vocación científica del doctor Peña tiene la intención de que debe conllevar servicios, ya que considera que el quehacer científico debe estrechar la cercanía con el entorno social del investigador y ofrecer sus conocimientos para mejorar las condiciones de su espacio; sin embargo, considera que hay distancia por diversas cuestiones.

“Entiendo a quienes critican a los gobiernos y dicen que no voltean a ver las universidades, pero los investigadores tenemos mucho de culpa porque nos hemos centrado en nuestra área de confort, que es la producción de artículos, revistas, libros, y no hemos salido a levantar la mano para decir: ‘aquí estoy porque conozco el problema y tengo una solución para el sector’”, insiste.

De manera particular, dice que su interés en participar para llevar a cabo la creación del Centro Nayarita de Innovación y Transferencia de Tecnología (CENIT2) de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) fue crear un espacio de desarrollo para generar soluciones integrales a problemas reales de los sectores productivos del estado.

“Y de esta manera que se pueda proponer a los gobiernos, a las autoridades legislativas, modificaciones o enmiendas a las leyes y reglamentos, que se pueda incidir en las políticas públicas, por ejemplo, en desarrollo económico, para orientar a dónde debe ir el crecimiento pero basado en la transferencia de tecnología y conocimientos”, determina el especialista en acuicultura.

El investigador fue titular de este centro de transferencia de la UAN hasta el año 2015, pero forma parte del cuerpo de científicos que participa dentro de él y, junto con los titulares, promueve el proyecto de desarrollo de apropiación social de conocimiento para dar a conocer de manera pública las actividades de este lugar.

“Buscamos que la sociedad conozca más de nosotros, que los gobiernos vean el potencial que tenemos, incluso apoyarlos en lo que necesiten para sustentar las líneas del desarrollo económico del estado”, añade.

Sobre ello, subraya que una de sus preocupaciones son los problemas que no se han podido resolver en Nayarit, ya que se han mantenido acciones que, más allá de la actividad política, han tenido impacto ecológico por la falta de una visión integral y del uso de métodos tradicionales para resolver asuntos como ganadería, pesca y otras que afectan varios sistemas.

“Pienso que Nayarit tiene muchos problemas que atender, es un estado que considero virgen en el tema de desarrollo económico; todo lo que se ha hecho antes se ha hecho bajo esquemas muy tradicionales de producción y han tenido impacto ecológico, por eso es que falta mucho por aplicar y transferir. Me interesa Nayarit porque es un reto y todo lo que se haga aquí debe realizarse en función de una baja alteración al entorno y alta bioseguridad”, sostiene.

Actualmente, el especialista trabaja en proyectos de granjas de camarón con suelos multitróficos, basados en almejas, ostiones, algas y otros organismos, para reutilizar el agua, generar alimento orgánico para los camarones, sin contaminar el suelo, ya que esta actividad en la localidad se realiza a mar abierto, utilizando alimentos químicos contaminantes.

El sistema que propone, continúa, ayuda a la recuperación del suelo, los ecosistemas, incluso podrán usarse extensiones de la granjas como sistemas de amortiguamiento para mitigar los impactos que ha causado la acuicultura durante décadas a los sistemas costeros.

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