María Antonia Rodríguez

El papel de la tecnología ante los retos de transición y suministro energético

Por María Antonia Rodríguez, Directora Comercial, Enterprise & Corporate Sales, Dell Technologies España

Alcanzar los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático requiere una colaboración sin precedentes entre los gobiernos, las empresas y los ciudadanos. Los legisladores ya están trabajando en medidas dirigidas a cumplir los compromisos acordados y abordar los retos del cambio climático.

Ante la complicada situación que vivimos, la Unión Europea ha publicado el plan RePowerEU, centrado en asegurar el suministro energético a través de una estrategia de autosuficiencia sin precedentes y con el compromiso de "impulsar la innovación en tecnologías limpias", lo que pone de manifiesto el papel vital que juega el sector tecnológico y sus soluciones en estos momentos de la historia.

Del legado histórico al liderazgo a través de la tecnología

Sin duda, muchos gobiernos están reconociendo cada vez más el papel clave que juegan las tecnologías de la información (IT) a la hora de impulsar la transición energética, avanzar en la descarbonización y asegurar el suministro.

El cambio desde una generación de energía centralizada dominada por combustibles fósiles hasta otra de recursos de energía distribuidos (DERs) que saque partido de las energías eólica, solar y otras renovables, necesita una transformación de los sistemas de tecnología operativa utilizados tradicionalmente.

El sector público puede ayudar a habilitar este cambio de diferentes formas:

  • Ofreciendo un entorno regulatorio estable que brinde a las empresas de energía la confianza para invertir en un ecosistema energético fiable, resiliente, sin carbono y asequible.
  • Asignando fondos de estímulo fiscal a proyectos que faciliten el camino hacia las emisiones cero.
  • Impulsando la colaboración entre todas las partes implicadas para acelerar la comercialización de tecnologías verdes innovadoras.

No existe una única tecnología capaz de abordar todos los retos relacionados con el cambio climático. Será necesario adoptar una amplia gama de soluciones tecnológicas; soluciones ya probadas y soluciones innovadoras. El sector público puede desempeñar un papel fundamental en la reducción de carbono en la energía consumida fomentando las inversiones en infraestructuras de redes eléctricas inteligentes y sistemas autónomos distribuidos en los que integrar a la industria, las empresas y los consumidores. Al apoyar la implementación de sistemas conectados a la red eléctrica, los hogares y las organizaciones podrán disfrutar de energía renovable eficiente y será posible devolver a la red cualquier exceso de electricidad que se produzca.

Edge e IoT, tecnologías habilitadoras esenciales

Para cumplir con los objetivos y maximizar la fiabilidad, la asequibilidad y la sostenibilidad, las empresas suministradoras, tanto públicas como privadas, pueden aprovechar las arquitecturas distribuidas modernas y las capacidades autónomas que pueden ser desplegadas en la periferia (“Edge”) de la red energética. De esta forma, se contribuye a soportar un sistema de energía distribuida mediante el aprendizaje continuo de los cambios en los patrones del suministro, de la demanda y del uso, evitando la necesidad de tener que pasar por el centro de datos de la empresa suministradora. Además, los sistemas inteligentes que facilitan las tecnologías IoT pueden lograr un aumento significativo de la eficiencia a través de la gestión de la producción, el consumo y el almacenamiento de energía de los prosumidores, ofreciendo datos bajo demanda dirigidos a gestionar mejor el suministro. Igual que en otros sectores, el papel de los datos será fundamental para estar preparados para necesidades energéticas futuras y para garantizar que las organizaciones, las empresas y los ciudadanos estén alineados en su implementación.

El papel crítico de la Tecnología Operativa (OT)

Tecnología Operativa es el hardware y software que opera nuestros sistemas de energía. Es la capacidad informática crítica de la que dependen por completo la infraestructura nacional y los sistemas de producción de energía. La complejidad de estos sistemas está aumentando drásticamente para poder soportar los recursos de energía distribuidos, el almacenamiento y los puntos finales de la red, tales como vehículos eléctricos, hogares, fábricas y oficinas inteligentes.

Toda esta complejidad está generando grandes cantidades de datos en los bordes de la red y se precisa poder analizarlos en tiempo real para generar información práctica con la que dar instrucciones a una nueva generación de sistemas autónomos.

Estos sistemas son los que facilitarán la gestión de la demanda como una nueva capacidad crítica de la red eléctrica. Permitirán la optimización del almacenamiento tanto a nivel del consumidor como de la empresa suministradora, así como la programación de carga de dispositivos (por ejemplo, la carga de un vehículo eléctrico).

Los superordenadores energéticamente eficientes apoyarán esta transición

Los superordenadores energéticamente eficientes continúan resolviendo problemas energéticos complejos en cientos de áreas de aplicación. Así, el superordenador HPC5 puede realizar 52.000 billones de operaciones matemáticas por segundo y funciona, en gran parte, con energía solar. La empresa energética italiana Eni se está beneficiando de la capacidad computacional del HPC5 trabajando para acelerar de manera sostenible proyectos de investigación y desarrollo energéticos.

Asimismo, el superordenador Wilkes-3 de la universidad de Cambridge, construido con la colaboración de Dell Technologies y Nvidia, se está utilizando para llevar a cabo investigaciones de fusión nuclear para la generación de energía.

Tecnologías como éstas resultan vitales para desarrollar la generación de energía en el futuro, acelerar la transición energética hacia métodos sostenibles y avanzar en la descarbonización.

La tecnología avanzada está impulsando la transición energética

Los sistemas de IT transformacionales, combinados con una nueva generación de sistemas de operaciones autónomos basados en datos, son clave para acelerar la transición energética y forjar un camino definitivo hacia un futuro bajo en carbono con abundante energía asequible para todos.

Al invertir en tecnologías revolucionarias de energía limpia, el sector público dará el importante primer paso para mejorar drásticamente las perspectivas y preparar para el éxito a la sociedad del futuro. Tenemos una oportunidad excepcional para redefinir algunas de las industrias más importantes para las próximas décadas. Tendremos un futuro brillante, siempre y cuando sea verde.

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