El código BIDI “Lazarillo” de NaviLens se hace con el Premio everis 2018

Un dispositivo para predecir ataques epilépticos y la democratización espacial de la tecnología de nanosatélites, accésit y Premio del Público respectivamente

“Pensamos que el móvil puede ser los ojos de los que no ven”. Javier Pita es CEO de NaviLens, la empresa que se ha hecho con el XVII Premio everis, y así resumía ayer la columna vertebral de su iniciativa durante la entrega de galardones celebrada en los Cines Callao de Madrid. El equipo del proyecto ganador se propuso en 2012 empoderar a las personas con discapacidad visual ante la falta generalizada de señalítica adaptada a sus necesidades.

“Comprobamos que los códigos QR no servían para nuestro propósito. Tras cinco años de investigación, y junto al ámbito universitario, hemos desarrollado un nuevo código BIDI (patentado) que emplea algoritmos de visión artificial”. Pita añadía que este código –al que hay que sumar el apoyo de una app- permite lecturas desde distancias más largas (12 veces superiores a QR), ángulos más amplios y funciona cuando el usuario se mueve.

NaviLens, seleccionada por everis entre seis finalistas (tras concurrir a los premios en torno al millar de proyectos de 20 países distintos), ha testado su innovación en la feria Tifloinnova, organizada por la ONCE, con buena acogida por parte de los usuarios que han experimentado con sus dispositivos y ahora, “con mucho esfuerzo”, han cerrado acuerdos con la red urbana de autobuses de Barcelona (info en las paradas de bus) y prevén implantarse en el metro de la ciudad condal. “Queremos llegar a todas partes; a los edificios públicos y privados, a los museos, y dar el salto internacional de manera generalizada”.

El accésit ha sido para MJN Neuroserveis, la empresa que ha generado un sistema completo de detección y alerta para mejorar la seguridad y la calidad de vida de las personas que padecen epilepsia, ya que, a través de un dispositivo que han desarrollado, es posible predecir una crisis de epilepsia con tiempo de preaviso. Una vez pongan el dispositivo en el mercado (ya ha “aprobado” los correspondientes ensayos clínicos), la idea de la empresa es diseñar soluciones similares para otras patologías complejas como el alzhéimer o el párkinson.

El premio del público ha recaído en la viguesa Alén Space, centrada en la industria espacial 4.0 aplicada a las soluciones comerciales de CubeSats, con larga experiencia en nanosatélites. “Desde la Prehistoria hemos mirado hacia las estrellas y nuestra vida se ha guiado en buena medida por sus ciclos, pero hasta el siglo pasado no viajamos a la Luna o pusimos en órbita un satélite”, señalaba Antón Vázquez, responsable de Integración y Operaciones de la empresa. “Solo las grandes superpotencias tenían acceso al espacio, pero eso ha cambiado”, añadía Vázquez, que ha anunciado que el próximo 25 de diciembre lanzarán un nanosatélite que actuará en la prevención de incendios.

Desde hace 17 años everis, a través de su fundación, convoca este concurso internacional a la caza y captura de proyectos innovadores, disruptivos y de base tecnológica, que supongan una solución a un problema, que tengan mercado para desarrollarse y potencial de crecimiento. Nuevos modelos de negocio en la economía digital, tecnologías industriales, y biotecnología y salud son las tres áreas en las que se categorizan las iniciativas recibidas, evaluadas por un equipo compuesto en buena parte por voluntarios de everis y del entorno de la compañía. El premio final es uno de los más cuantiosos dentro del ecosistema: 60.000 euros para el lanzamiento y desarrollo de la empresa y servicios de acompañamiento y apoyo por parte de una de las empresas del grupo everis, i-deals, valorados en otros 10.000 euros.

El ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, destacaba en su intervención que el nivel de los seis finalistas ejemplifica el carácter puntero de España en materia de investigación y ciencia pero que, “al igual que sucede en el resto de Europa”, aún hay que hacer los deberes en la mejora de la transferencia tecnológica en el trayecto que va desde el ámbito público hasta el tejido productivo. “Los índices de innovación del país demuestran que tenemos mucho que hacer”, añadía Duque, que ha recordado los programas del CDTI de apoyo a los emprendedores (algunos novedosos incluyen la participación estatal en proyectos). “Hemos redefinido todas las áreas en las que tenemos que trabajar. No estamos en el mal camino”, concluía el ministro.

Los objetivos del Ministerio y de fundación everis coinciden en su epicentro. Noemí Sanín, presidenta de fundación everis desde el pasado mes de marzo, se mostraba muy crítica con el desmarque de Estados Unidos de las políticas globales para frenar el deterioro medioambiental, una de las cuestiones marcadas en rojo, y donde los emprendedores y sus soluciones tienen un inabarcable margen de acción. “Por primera vez en la Historia las enfermedades infecciosas son menos letales que la vejez, el hambre mata menos que la obesidad y la violencia mata menos que los accidentes”, enumeraba Sanín en su dibujo optimista sobre el rumbo del tiempo actual antes de recordar que, en la resolución de estos y otros problemas o en el desarrollo de la economía “la tecnología ha de ser un medio, pero nunca un fin en sí misma”.

Pedro Duque, ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, junto a Noemí Sanín, presidenta de Fundación everis.

La presidenta de fundación everis señalaba que para afrontar el ritmo de estos cambios es necesario poner el foco en la educación “con la imposición de las competencias, el talento y la vocación” y que es necesario dejar atrás obstáculos sinsentido en el un escenario donde no tiene sentido, por ejemplo, que el 60% de los profesionales esté sobre-cualificado. “Hay que enseñar a aprender, estimular la creatividad y trabajar la resiliencia; valorar la creatividad y la originalidad”.

Sanín, que ha sido embajadora de Colombia en España, Reino Unido y Venezuela, concluía definiendo como “milagro español” el progreso experimentado por el país desde el fin de la dictadura. 40 años de democracia sobre los que ha añadido que “cualquier tiempo pasado fue peor”. Coincidía Sanín con Eduardo Serra, presidente de everis, que afirmaba que “no es mal momento para reflexionar, pero también para rememorar que hoy estamos aquí porque hace muchos años que everis decidió devolver a la sociedad española parte de lo recibido” y ha remarcado que, partiendo de la base que todo el mundo tiene algún talento, fundación everis pretende estimularlo y potenciarlo.

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