Ekomodo

Eko-REC es una de las muchas empresas guipuzcoanas especializadas en la cada vez más creciente economía circular. Sin embargo, su propósito y su tecnología la hacen de las más destacadas en su campo, el reciclaje del plástico: combina el reciclaje de botellas con la transformación en productos para alimentación, automoción o textil en las mismas instalaciones. O lo que es lo mismo, en sus fábricas se reciclan cada día unos 5 millones de botellas de plástico que se reconvierten en bandejas para el sector de la alimentación o en fibra de poliéster con la que se hacen las alfombrillas de los coches.

"Con el reciclado de botellas de plástico, además de darle una segunda, tercera o incluso cuarta vida al producto, en su posterior uso para la fabricación de diferentes productos se consume un 20 % menos de agua, un 50 % menos de energía y se contamina un 60 % menos”, explica David Zabala, responsable del Desarrollo de Negocio de Eko-REC. Según datos de la empresa, con su trabajo se evita la emisión de 42 toneladas de CO2 a la atmósfera (lo que generarían al año unos 500.000 árboles).

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Gracias a esta apuesta Eko-REC es capaz de participar en la cadena de valor de productos tales como tejidos y prendas de ropa sostenible como camisetas, abrigos, pantalones, zapatillas sostenibles, gafas de sol a partir de redes de pesca, quillas de surf a partir de botellas o redes de pesca, filamento de impresoras 3D a partir de botellas o redes de pesca.

Un centro especializado como gran apuesta

Eko-REC ha creado el Centro de Investigación para el Reciclaje dentro de la empresa. Allí se descubren nuevos procesos de tratamiento y nuevas aplicaciones para el plástico reciclado. “Innovamos con proyectos que aportan no sólo valor económico, sino también social y medioambiental”, remarca Zabala. Fruto del intraemprendimiento ha surgido la empresa Ekomodo, una spin-off de Eko-REC que, como cuenta Zabala, “nace porque nos dimos cuenta que en el sector industrial el material reciclado está bien considerado y es de muy buena calidad, pero no pasa lo mismo en el mercado de consumo".

Al pensar en productos reciclados, "lo normal es que nos vengan a la cabeza cosas feas, manualidades o de muy baja calidad", apunta el responsable. Desmontar esta tendencia es precisamente el objetivo de Ekomodo, startup a la que se ha sumado Adriana Uribesalgo. “En la actualidad elaboramos accesorios de moda sostenible como fundas de ordenador, portadocumentos o fundas de gafas, pero estamos investigando con nuevos materiales sostenibles y ecodiseñando nuevos productos, también orientados a la decoración de espacios”, desvela.

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