Datos geolocalización coronavirus COVID-19

Nos podemos remontar un mes atrás, cuando el Gobierno de Corea del Sur utilizó una app para monitorizar a los visitantes procedentes de áreas peligrosas. Los resultados fueron tan buenos que incluso la usó para controlar la cuarentena de las más de 30.000 personas repartidas por el país. En pocas semanas pasó de ser el segundo país con más contagios de coronavirus a frenar exponencialmente las infecciones.

Debido al éxito conseguido, el ejemplo surcoreano se ha extendido por el mundo y distintos gobiernos comienzan a utilizar la tecnología de geolocalización para ralentizar la velocidad de los contagios del COVID-19. Pocos tienen en cuenta ya la otra cara de la moneda, la protección de datos, ante una ventaja tan evidente en una situación de clara emergencia: de esta forma se puede hacer seguimiento del cumplimiento de la cuarentena sin movilizar personal. La localización GPS puede confirmar que cada persona se encuentra en el espacio de aislamiento.

Coronamap es la herramienta utilizada en Corea del Sur 

AsistenciaCOVID

Precisamente ayer el Gobierno de España anunciaba que AsistenciaCOVID, su aplicación móvil oficial de autodiagnóstico e información, ya estaba disponible en cinco nuevas comunidades autónomas: Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha y Extremadura.

Madrid, Cataluña y Andalucía ya contaban con su propia app y desde hace días se esperaba la del Gobierno de España. Como se recoge en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del pasado 28 de marzo, dicha aplicación para el apoyo en la gestión de la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 posibilitará al usuario realizar una primera autoevaluación en base a los síntomas médicos que comunique. Pero también se recoge que este herramienta permitirá su geolocalización “a los solos efectos de verificar que se encuentra en la comunidad autónoma en que declara estar”. Y por esta puerta entran las sospechas sobre la privacidad de los datos.

Desde la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial se asegura que, "a través del sistema de geolocalización vía GPS del teléfono móvil, con permiso del usuario, se validará la comunidad autónoma en la que se encuentra para personalizar las respuestas en función de los protocolos de cada una de ellas".

"Todos los datos que recaba la aplicación son necesarios para poder asesorar a cada persona –continúa–. En ningún caso se utilizan para realizar un control del cumplimiento de las medidas de contención. Solo se permitirá el acceso a los datos a los profesionales sanitarios y a las autoridades competentes autorizadas".

Aseguran en el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital que "los datos personales serán conservados durante el tiempo que perdure la crisis sanitaria y, una vez finalizada, serán agregados de forma anónima para tratarlos con fines estadísticos, de investigación o de planteamiento de políticas públicas, durante un período máximo de dos años". En ese carácter colectivo, y nunca individual, se sitúa gran parte del debate sobre la privacidad de nuestros datos, como se puede ver en diversas herramientas puestas en funcionamiento durante la crisis del COVID-19.

Informes de Google

Desde el pasado viernes, Google publica Informes de Movilidad Comunitaria COVID-19 para proporcionar datos sobre lo que ha cambiado, en relación al teletrabajo, la permanencia en el hogar y otras políticas recomendadas destinadas a aplanar la curva de la epidemia del coronavirus

La compañía puntualiza que “los informes utilizan datos agregados y anónimos a través de la privacidad diferencial, que agrega ruido artificial a conjuntos de datos permitiendo resultados de alta calidad sin identificar a ninguna persona individual”. Y añaden: “Estos datos ayudan a trazar tendencias de movimiento a lo largo del tiempo por la geografía de cada región”.

A fecha de 29 de marzo, se registraba en nuestro país una bajada del 94 por ciento en cuanto a las tendencias de movilidad para lugares como restaurantes, cafeterías, centros comerciales, parques temáticos, museos, bibliotecas y cines. Y del 89 por ciento para lugares como parques nacionales, playas públicas, marinas, parques para perros, plazas y jardines públicos.

DataCOVID

Y la semana pasada, en esta misma línea, de nuevo la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial anunciaba un estudio de movilidad para analizar datos anónimos y agregados de desplazamientos de la población mientras dure la emergencia sanitaria y durante el tiempo necesario hasta que se restablezca la normalidad. Señalaban que el objetivo es “contribuir así a una toma de decisiones más eficiente basada en los datos”.

Se le ha puesto el nombre de DataCOVID y cuenta con un primer piloto en la Comunidad Valenciana. Se trata de realizar una estimación de la movilidad de la población española durante el periodo de aplicación de las medidas de contención en relación con una situación de normalidad. 

El estudio cubrirá todo el territorio nacional, dividiendo España en unas 3.200 áreas de movilidad, que identifican agrupaciones de población de entre 5.000 y 50.000 habitantes. Los datos de posición analizados permitirán tener una muestra de más de 40 millones de teléfonos móviles en toda España. 

Sin datos personales

Al igual que en el caso de los informes de Google, se ha dejado claro que no se rastrean movimientos individuales, sino que se emplean datos de posicionamiento de los dispositivos móviles, anónimos y agregados, “proporcionados directamente por los operadores y eliminando cualquier información personal, sin identificar ni realizar seguimientos de números de teléfono o titulares de forma individual”. 

Precisamente ahí está la clave. Al no emplear datos personales, y usar solo datos anónimos y agregados, este estudio, señalan desde el Gobierno, no entra en conflicto con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) o la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, y sigue las directrices marcadas por la Agencia Española de Protección de Datos. 

Además, la normativa sanitaria vigente ampara a las autoridades competentes a usar datos con fines de investigación en situaciones excepcionales y de gravedad para la salud pública como la actual. El responsable del tratamiento de estos datos será el Instituto Nacional de Estadística. 

Hay que recordar, en este sentido, que fue precisamente el INE quien, a finales de 2019, anunció la realización de un estudio para analizar la movilidad de los españoles a través de los datos de sus móviles durante ocho días repartidos en varios meses. Aunque se aseguró que la datos eran anónimos, esta decisión causó mucha polémica por considerar que podía atentar contra la privacidad de nuestros datos personales.

Situación excepcional

“Los Mobility Reports de Google y DataCOVID son dos herramientas que, de alguna forma, apuntan en la misma dirección y que pueden ser de gran utilidad en una situación como la actual”, afirma, en declaraciones a Innovaspain, Ricardo Riaza, profesor del Departamento de Matemática Aplicada a las TIC de la ETS de Ingenieros de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Madrid.

Considera que “una hipotética pérdida de privacidad (que no debería ser tal, habida cuenta de que los datos se tratan de forma agregada y anonimizada) no puede ser un obstáculo para el empleo de recursos como estos en la crisis del coronavirus, que está generando una emergencia sanitaria enorme y que podría desencadenar una crisis económica sin precedentes”. Sobre todo después de que herramientas como Coronamap, en Corea del Sur, hayan “demostrado su eficacia”.

Sin embargo, Riaza advierte de que todo esto debe discurrir bajo una serie de premisas. En primer lugar, los datos “deben dedicarse exclusivamente a la finalidad para la que se han recabado y eliminarse después”. Además, tiene que “estar claro quién es el responsable del tratamiento (el INE, en el caso de DataCOVID) y a quién pueden cederse”. “Pero en el momento actual todo esto no debe ser impedimento para el uso de esos datos con fines de prevención, por la gravedad y excepcionalidad de la situación”, añade.

El profesor de matemáticas de la UPM distingue las medidas de confinamiento adoptadas de los mecanismos de control en su implantación. “DataCOVID está orientado a lo segundo –explica–. Una vez adoptadas una serie de medidas, y aunque estas pudieran ser matizables o mejorables, es importante implantarlas de una forma eficaz, y en este sentido DataCOVID posiblemente sea un recurso muy útil”.

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