Cine, televisión y tecnología, condenados a entenderse pero no a cualquier precio

Juan F. Calero

Samsung reúne en Madrid a tres de los nominados a la mejor fotografía en los próximos premios Goya

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Con cinco Goya a sus espaldas, José Luis Alcaine (Tetuán, 1938), vuelve a estar nominado en la presente edición de los premios del cine español por su trabajo en la última película de Pedro Almodóvar, ‘Madres Paralelas’. “Lo que más nervioso me pone es tener que salir al escenario. Lo nuestro es la imagen, no la palabra”. El veterano director de fotografía participaba ayer junto a otros nominados en su categoría en un encuentro auspiciado por Samsung en Madrid, en la sede de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España.

¿Cómo la tecnología y la innovación están cambiando la manera de producir y disfrutar de los contenidos de cine y televisión? “El cine en casa o en una sala nunca serán iguales”, apuntaba Alcaine. “La oscuridad, la práctica compartida acompañado de desconocidos capaces de contagiarnos sus emociones… Es terrible, pero esa comunidad se diluye en el hogar”.

El experto reconocía que la democratización de pantallas grandes en los hogares genera una corriente imparable. “Llega un punto en el que una película se ve mejor en 60 pulgadas que en el cine, y eso no es bueno para la industria. Los proyectores deben ponerse al día”, afirmaba Alcaine, sin obviar que, “más pronto que tarde”, veremos películas que funcionan comercialmente pese haber sido grabadas con un smartphone. “Las herramientas con las que empecé a trabajar en el cine daban unos resultados bastante peores. Con un teléfono podremos contar una historia, claro que sí, solo necesitamos un planteamiento distinto”.

El director de fotografía restaba así parte de la carga romántica que recae sobre el viejo celuloide. “La calidad de los rollos de película y de las demás tecnologías era espantosa. En los sitios pequeños los proyectores no funcionaban, o la pantalla estaba sucia…” La llegada del digital llevó a un renovación total. “A día de hoy, no hay mucha diferencia entre lo que vemos en nuestro laboratorio y la proyección en un multicine de centro comercial. No nos podemos quejar”, añadía.

Bajando al detalle de su reciente trabajo con Almodóvar, José Luis Alcaine mostró ayer tres secuencias que reflejan las intenciones que persiguió junto al director manchego. “Quise hacerlo todo o casi todo a foco por una razón simple: lograr una puesta en escena con profundidad. A mi juicio, hoy son demasiado planas. De este modo, Pedro (Almodóvar) ha podido mostrar su talento creativo o un uso del color muy particular con varios elementos de valor simultáneos. Escenas que normalmente habrían sido montadas en dos planos funcionan mejor jugando con la profundidad de campo”.  

Según Alcaine, nos hemos acostumbrado a una resolución que provoca que algunas proyecciones del Hollywood clásico muestren a las bravas lo rudimentario de su rodaje décadas atrás. “En el futuro, veremos relieves en las pantallas sin necesidad de gafas ni otros artilugios. Y no perdamos de vista que hay películas como ‘El Resplandor’ que no se pueden mejorar. Además de un gran cineasta, Kubrick era un portento en lo técnico. ‘2001, una odisea en el espacio’, está mejor hecha que la última versión de ‘Dune’, concluía Alcaine.

Pau Esteve, nominado por ‘El Buen Patrón’, explicaba que los directores de fotografía parten de una paradoja cuando comienza un nuevo proyecto. “Hacemos la película pensando en el cine cuando el 99 % de la gente la verá en televisión”. Fan confeso de la ‘textura’ de la pantalla de cine, vaticina que algún día la tecnología LED dominará también las salas.

“Lo que sí nos perjudica es la generalización de la estética del videojuego. Empieza a marcar de manera dramática el trabajo de un director de fotografía que ahora tiene que replicar en el cine esa máxima nitidez. 'El Hobbit', rodada en 60 fps fue un desastre. Creo que el futuro del cine será más una cuestión de realidad inmersiva que de pantallas. Los espectadores podrán entrar en las películas”, apuntaba Esteve.

Respecto a su labor en El Buen Patrón, el profesional admitía no sentirse muy reconocido con su sello de identidad habitual –“soy un fotógrafo más bien oscuro”- pero que es la historia la que manda. “El director (Fernando León de Aranoa) quería que sobre todo la fábrica fuera muy luminosa. Nos ceñimos a la fotografía que necesita la película, ya suponga grabar con un teléfono móvil o en Súper 8”.

En torno al debate cine vs series, Pau Esteve se declara egoísta en el mejor sentido. “En 'La Peste' (Movistar+) plantee un trabajo dirigido a un espectador que iba a cuidar la serie. Si de base la orientas a aquellos que la van a visionar en un móvil, empiezas mal. Entiendo la fotografía de televisión como la del cine. Me da igual si una película en la que he trabajado se ve mal en un tren. No la he hecho para quienes se conforman con verla así. De ellos depende volver a verla en condiciones óptimas. Es su decisión”.

Gris Jordana, directora de fotografía de ‘Libertad’ (presente en la próxima edición del Festival de Cannes) sí opina que películas como la suya, “más sutiles”, ganan enteros en una gran pantalla a la que dedicamos el 100 % de nuestra atención. “Más nítido no significa que sea mejor. De repente hoy todo parece una telenovela. La perfección de imagen no es sinónimo de calidad”. Jordana defiende que la gente vea la película tal y como fue pensada por sus artífices, sin necesidad de que intermedien posibilidades extra posibles gracias a la tecnología televisiva.

“¿Por qué dar tantas opciones? ¿No deberíamos ‘educar’ el ojo?”, se preguntaba ayer. “Con el cine debería pasar lo mismo que con la pintura. Cuando vamos al Museo del Prado contemplamos Las Meninas igual que las pintó Velázquez”. La directora aludía a la existencia de distintos movimientos promovidos por profesionales del cine para que las propuestas originales de los creadores sean respetadas en la TV. "Pretenden definir estándares para evitar determinadas imposiciones".   

Pese a reconocer que los tiempos de cine y televisión no son los mismos, Gris Jordana considera que la llegada de las plataformas ha contribuido a que la ficción televisiva de un salto cualitativo. "Las series han dejado de ser las hermanas pequeñas del cine. Es cierto que en ‘Libertad’ he podido tomarme mi tiempo para planificar el rodaje, pensar mucho en casa. Es lo que más me gusta de mi trabajo. Se trata de una película con mucha luz natural dentro de una propuesta narrativa muy definida, donde las localizaciones y las horas de rodaje han sido determinantes”, añadía.

Desde el apartado más técnico del mercado audiovisual, Sergio Larraz, responsable técnico de Samsung Electronics Iberia, explicaba que la idea de la compañía es acortar la distancia entre el trabajo de los profesionales de la industria y cómo el espectador lo recibe en su casa. "Estamos cerca de todo el ecosistema, desde la creación al consumo, y en todos los dispositivos", apuntaba Larraz. El directivo destacaba el incremento en las ventas de grandes pantallas. Hoy las televisiones de 55-65 pulgadas son las más vendidas. "La razón está en la resolución (4K-8K) y en los contenidos".

Samsung trabaja en una línea dirigida cine profesional. "En cuestiones como la iluminación, conseguiremos hacerlo subpíxel a subpíxel. Abrimos un abanico de opciones en gestión de luz, color o contraste". El consumidor y buena parte de los integrantes de la industria audiovisual miran con buenos ojos la estandarización. No es tan fácil. "Es una guerra comercial en toda regla. Codex, semiconductores, microprocesadores, laboratorios de innovación... La estandarización va más allá de lo técnico. ¿Fueron los mejores el VHS o el MP3? No, pero sí los más populares", añadía.