Científicos estadounidenses desarrollan una segunda piel de silicona transparente

La segunda piel de polímero tiene una elasticidad del 250%. / Melanie Gonick / MIT
La segunda piel de polímero tiene una elasticidad del 250%. / Melanie Gonick / MIT

Un equipo de la startup Olivo Labs, en colaboración con científicos del Instituto tecnológico de Massachusetts (MIT), ha desarrollado una segunda piel hecha de polímero transparente que se adhiere a la dermis para mejorar la apariencia de arrugas o sequedad.

Según los responsables de este trabajo, publicado en la revista Nature Materials, después de introducir mejoras esta ‘segunda piel’ también podría ser utilizada para tratar enfermedades dérmicas, como eczema y otros tipos de dermatitis.

El material es un polímero basado en silicona denominado XPL que se podrá aplicar en la piel como una capa fina e imperceptible .Imita las propiedades mecánicas y elásticas de piel sana y joven. En las pruebas realizadas con humanos, los investigadores han encontrado que el material es capaz de reducir las bolsas que se forman bajo los párpados inferiores y también mejorar la hidratación de la piel.

Esta piel transparente adhesiva también podría ser adaptada para proporcionar una protección ultravioleta de larga duración, señalan desde la Agencia Sinc. “El nuevo material puede funcionar como una barrera, proporcionar una mejora estética, y también podrá servir para suministrar fármacos localmente en el área que está siendo tratada”, dice Daniel Anderson, investigador del MIT y uno de los autores del trabajo.

Más de 100 polímeros

Hace unos 10 años, el equipo de investigación, liderado por Robert Langer, profesor del MIT y fundador de Olivo Labs, se propuso desarrollar una capa protectora que podría restaurar las propiedades de la piel sana, tanto para aplicaciones médicas como cosméticas. “Empezamos a pensar en cómo podríamos controlar las propiedades de la piel mediante el recubrimiento con polímeros que suministraran efectos beneficiosos –explica-. También queríamos que fuera invisible y confortable”.

Los investigadores crearon una biblioteca de más de 100 posibles polímeros, todos los cuales contenían una estructura química conocida como siloxano, una cadena de átomos de silicio y oxígeno alternantes. Estos polímeros pueden ser ensamblados en una disposición de red conocida como una capa de polímero reticulada (XPL). Los investigadores probaron los materiales en busca de uno que imitara mejor la apariencia, la fuerza y la elasticidad de la piel sana.

Según Langer, “el material obtenido tiene propiedades elásticas muy similares a las de la piel”. En pruebas de laboratorio, “volvió fácilmente a su estado original después de ser estirado más de un 250 por ciento” (la piel natural se puede estirar aproximadamente un 180%). Además, la elasticidad de XPL fue mucho mejor que la de otros dos tipos de apósitos avanzados para heridas que se utilizan en la actualidad –hechos de gel de silicona y láminas de poliuretano–.

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