Cepsa digitalizacion

El año pasado, Cepsa llegó a un acuerdo con Red Hat para mejorar su proceso de digitalización, adaptándose así a la constante evolución del mercado del siglo XXI. La idea era crear una plataforma para la nube híbrida que permitiera el desarrollo y lanzamiento de aplicaciones de una manera más eficiente, pudiendo llegar a todas sus áreas y negocios: petróleo, gas, electricidad, movilidad… Todo ello, a través de una plataforma de contenedores, Kubernetes, el sistema más conocido, perfecto para alojar aplicaciones en la nube y expandirlas de forma rápida.

Ahora, David Liras, director de Arquitecturas y Plataformas Digitales de Cepsa, ha mostrado en el Red Hat Forum, celebrado ayer en Madrid, cuáles han sido los principales beneficios de esta digitalización a gran escala, un proceso en el que ya habían pensado dada la presión del mercado. Y es que, como ya declaró Susana Zumel, CIO de Cepsa, "comenzamos a adoptar tecnologías de código abierto cuando nuestras aplicaciones Java estaban en servidores de aplicaciones comerciales. Esto nos permitió una mayor flexibilidad en la arquitectura de las soluciones, una mayor eficiencia en los costes e impulsar nuestra capacidad de innovación”. Así, según ella, su elección por Red Hat supuso “una evolución natural en nuestra plataforma de referencia para acompañar la transformación de nuestros negocios”.

“Nosotros, en algún caso relacionado con facturaciones mensuales, utilizamos esta tecnología para dimensionar las capacidades dependiendo de la demanda. Número de contenedores, memoria, CPU… Somos una empresa mundial, por lo cual estamos obligados a ser prácticamente punteros en tecnología industrial 4.0”, ha explicado Liras. De hecho, adaptan las nuevas tecnologías para asegurar capacidades y disponibilidad de sus plantas. Y, fundamentalmente, son proyectos basados en monitorización de activos digitales, activos industriales, así como procesos de mejora continuos.

El año pasado ya desarrollaron un proyecto interno en la dirección de sistemas de información cuyo objetivo era implantar la cultura de la automatización dentro de la dirección. Para ello, identificaron personas claves en las distintas unidades y agruparon las tareas en cuatro grandes grupos detallados por Liras.

“El primero de ellos era Inteligencia Artificial orientada a IT, que básicamente son tareas reactivas y proactivas cuyo objetivo es reducir el número de incidentes o la duración de los mismos en caso de haberse producido”. Así, algunos ejemplos de estas tareas son la ampliación de discos de una gran volumetría y de ciertas condiciones, o la correlación de eventos para identificar la causa raíz de los incidentes. En la segunda tipología, la identificación de las tareas, "que es bastante más sencillo, automatizamos todo, construcción, ‘testing’, ‘deploy’, etcétera”.

El tercer grupo son las tareas propias de la operación IT. Un ejemplo básico es el despliegue de un servidor para una plantilla. Según Liras, “asignación de lunes, espacios de disco, antivirus, IPs, redes, etcétera. En este ámbito, el nivel de madurez de los equipos será mayor con respecto a la automatización pero teníamos la necesidad de una visión de mayor proceso global”.

Y, por último, los usuarios finales. La preocupación que tenían en Cepsa, en este caso, era la demanda que venía de todos sus usuarios finales, a través de, fundamentalmente, el Centro de Soporte de usuarios, con una gran volumetría de la información y mucha psicología.

Liras lo ha explicado así: “Aquí el objetivo era ser más eficientes y mejorar la calidad del servicio que prestamos a nuestros usuarios. Para ello, lo que hicimos fue trabajar con técnicas de machine learning, en lenguaje de procesamiento natural, para identificar aquellas tareas en las que poner el foco durante el primer periodo. Hicimos análisis de los textos, canales prioritarios dependiendo de la ubicación geográfica y el horario, así como correlación entre las palabras y fin de palabras, dando a la palabra la probabilidad de que aparezca otra".

Pero aparte de los beneficios más evidentes como la eficiencia, Cepsa ha obtenido algunos más, como la seguridad. “Pero no entendida en el aspecto de que automatizando algo evitas errores humanos, sino que, por ejemplo, por política de seguridad hemos reducido enormemente el número de administradores en nuestros sistemas. Y además, los administradores están agrupados según el ámbito de actuación”. Por ello, no tienen los mismos privilegios un administrador de servidores que un administrador de dominio. “Y cuando un administrador necesita realizar tareas fuera de su ámbito, utilizamos ‘Ansible’ [Red Hat Ansible Tower]. Nos permite almacenar la información de las credenciales de manera encriptada, accedemos al sistema con la autenticación SAML. Y con un doble factor de validación. Además de, lógicamente, todas las tareas que quedan registradas para su posible autoría”.

Para el futuro, Liras ha indicado que quieren continuar con el proyecto identificando tareas y automatizando para seguir buscando eficiencias. Aunque, sobre todo, ahora que tienen un catálogo de tareas automatizadas, pretenden publicar ese catálogo hacia sus clientes con canales “de lo que se sale un poco de la norma habitual: bots, IVRs, etcétera”.

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