Briko, robots para todos desde el otro lado del oceáno

Briko

Briko es una compañía mexicana de ingeniería, especializada en mecatrónica, formada por cuatro profesionales que tienen algo en común: la pasión por fabricar robots. A partir de ello, y tras participar en eventos internacionales, se han hecho un hueco en el mundo de la construcción para niños (y no tan niños).

“El producto principal de Briko (bloque en esperanto) es un kit modular que incluye un cerebro central con capacidad bluetooth para conectarse a teléfonos celulares y desde ahí poder controlar el robot, hablar con él y conectarlo a Internet. El celular se programa a través de la computadora de dos maneras diferentes, una escrita y otra con base en bloques, a través de nuestra plataforma web, que facilita el aprendizaje del sistema a los niños. Las dos programaciones están basadas en C, que es el segundo lenguaje más utilizado en el mundo”, explica David Bustos, director general de la empresa y uno de los fundadores de Briko junto con Bernardo Fernández, Juan Carlos Torres y Diego Peláez.

El cerebro central del robot tiene siete puertos para conectar los módulos de luces led RGB, bocina monotónica, un display numérico, así como módulos que detectan el medio ambiente a través de sensores de distancia, temperatura y luz. “Después vienen módulos donde se conecta el modo físico con el modo digital; finalmente tenemos otros para generar movimiento, que son los motores que están conectados al cerebro que los controla y energiza, que es una de las innovaciones tecnológicas de Briko; no se necesitan diferentes fuentes de alimentación, todo es a través de un cable micro USB con el que se puede usar desde un cargador de teléfonos celulares hasta una computadora”, explica Bustos, que estuvo con uno de los fundadores en Corea del Sur, donde investigó en materia de semiconductores, inteligencia artificial y tecnología de materiales.

Aunque parezca lo contrario, su utilización y su diseño son básicos. De hecho, utilizan madera porque buscan reemplazar el uso de plásticos lo más que se pueda; “además, nos permite más versatilidad a la hora de modificar piezas, ya sea para mejorar el kit o para crear otro nuevo. Queremos demostrar a las personas que no se necesita una plataforma de construcción, como la de Lego, para diseñar un robot, solamente la imaginación y la creatividad. Se puede hacer un robot usando una caja de zapatos o una botella de plástico; los componentes son genéricos y se ensamblan como el usuario quiera”, señala.

De momento, los productos de Briko ya se están utilizando en instituciones educativas primarias y también para pruebas de acceso a la universidad. Además, Bustos asegura que una de las metas de la empresa es “consolidar el conocimiento e interés por la robótica en el territorio nacional, dadas las carencias que en el desarrollo de esta tecnología se tienen en México”.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here