BlaBlaCar, partir de la necesidad para llegar al corazón del cliente

Vincent Rosso, co-fundador de la compañía, abre la jornada Smart Innovation

Vincent Rosso, Co-Fundador de BlaBlaCar España
Vincent Rosso, Co-Fundador de BlaBlaCar España

BlaBlaCar, Correos, Accenture, SEUR, BBVA… Como afirmaba en la mañana de ayer Juan Carlos Lozano, CEO de DIR&GE en la apertura de la jornada Smart Innovation, “la innovación se ha convertido en una prioridad para empresas y directivos”, aunque según datos expuestos por el propio Lozano, España no ocupa el puesto que le corresponde dentro de los rankings que radiografían el poso de la innovación por países pese a que innovar sea “una obligación”. “Nuestro cliente actual es digital, global y social, y debemos adaptarnos a un nuevo escenario”. El objetivo de DIR&GE con la puesta en marcha de este evento pasa por conocer de primera mano experiencias que pongan en alza el papel de la innovación como estrategia clave para crear valor.

El primero en exponer cómo un entorno nuevo ofrece oportunidades sin explotar ni explorar ha sido Vincent Rosso, co-fundador de BlaBlaCar. Una imagen: Nueva York, año 1900; apenas se distingue un automóvil entre un mar de carruajes. Una fotografía del mismo lugar, diez años después, muestra una situación inversa: ya no hay apenas caballos y los coches inundan las avenidas de la ciudad. “El coche ganó la batalla –ha dicho Rosso, para quien una de las características intrínsecas del ser humano es el desarrollo de herramientas que le hagan la vida más fácil. “En el caso del coche, también nos hace más felices, imposible olvidar el anuncio de BMW –¿te gusta conducir?”.

El directivo ha echado la vista atrás para recordar cómo las tesis de Hayek fueron pioneras hace 45 años al tratar conceptos de rupturismo y modificación de patrones de comportamientos ligados a la introducción de innovaciones o a la evolución tecnológica. “Le tacharon de loco, pero hay llevamos todo lo que el decía en el bolsillo”. Los nuevos teléfonos ha modificado nuestro comportamiento social. También cambian a pasos agigantados los modelos de economía colaborativa. “Del B2B de Uber, Airbnb, etc derivamos a estructuras más complejas, imparables por ir de la mano del Internet de las Cosas”. Rosso se ha referido al caso de houzz, compañía que permite deorar, reformar, e incluso construir una casa con un solo interlocutor durante todo el proceso, o Angel List, plataforma que va más allá de la financiación e incorpora el tejido de colaboradores, empleados, etc

“En nuestro caso detectamos que el coche, diseñado para llevar a cuatro o cinco personas, se utilizaba de forma egoísta”. La incorporación de 3.000 millones de personas a la clase media en todo el planeta “nos ha llevado a una situación límete de impacto medioambiental, estructural o social; hemos de crear nuevas herramientas”. BlaBlaCar unión un market place (cada día, solo en España se mueven más de 80 millones de asientos libres en automóviles) y las redes sociales, fundamentalmente Facebook. “En solo dos horas puedes encontrar alguien que viaje a dónde tú quieres y ocupar ese hueco”. Sin embargo, para lograr esa unión de oferta-demanda hubo que romper ciertos racionalismos –“casi todos los miembros del equipo somos ingenieros”- para darse cuenta de que más allá del ahorro , a la gente le engancha el lado emocional de la plataforma, contactar y conectar con otras personas. “Hemos evolucionamos porque hemos sido capaces de medir lo que hacíamos. Si no puedes medir no puedes evolucionar”.

Como conclusión, Rosso se ha mostrado convencido de que las plataformas digitales vuelven a conectar de una forma nueva con los clientes. “Partimos de una necesidad y vamos hacia el corazón, y eso genera mucho apego”- ha concluido.

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