BBVA reordena las ciudades con ‘big data’

BBVA Urban Discovery big data

El banco BBVA ha lanzado una nueva herramienta destinada a trazar nuevos mapas que reordenen las fronteras urbanas para identificar las zonas más turísticas, residenciales o de compradores jóvenes a través de la tecnología big data. De este modo, Urban Discovery –como han bautizado al proyecto–, ha analizado en un año unas 400 millones de transacciones bancarias (con datos anónimos) de Madrid, Barcelona y Ciudad de México para mostrar de manera interactiva, abierta y gratuita a todos sus usuarios las actuales dinámicas de estas principales ciudades y de los precios de sus suelos.

“La ciencia de datos nos permite comprender mejor las dinámicas en estas ciudades, examinar el uso que hacen de ellas los ciudadanos según su estilo de vida, y describir la especialización de cada zona, sus patrones y actividades predominantes. Además de compartir estas conclusiones, abrimos la posibilidad de que los usuarios contribuyan a enriquecer el proyecto con sus aportaciones, y les invitamos a crear categorías que nos ayuden a incorporar nuevas perspectivas en estos resultados”, explica Juan Murillo, responsable de Análisis Territoriales de BBVA Data & Analytics, la filial encargada de desarrollar esta plataforma.

Cabe decir que desde BBVA apuntan que los resultados ya pueden consultarse desde una visualización de datos interactiva, desarrollada en colaboración con CARTO, desde la que se invita a los usuarios a “explorar los mapas de cada ciudad e incluso a crear sus propias etiquetas con las que definir las nuevas divisiones”.

Funcionamiento de la herramienta de reordenamiento

En primer lugar, Urban Discovery muestra cómo los ciudadanos –tanto residentes como visitantes– se mueven por las ciudades para comprar. Así, tras dividir las urbes en celdas hexagonales, se analizan en cuáles de ellas se registran compras consecutivas de un mismo cliente en un plazo máximo de tres horas. Para ello, utilizan unos algoritmos que agrupan las celdas con una serie de características más fuertes –como por ejemplo, el número de compradores en común– y las dibujan de manera automática, mostrando una nueva configuración urbana.

En segundo lugar, enseñan las nuevas divisiones y las características predominantes que definen su elección: actividades, nivel de vida de sus habitantes o las preferencias de los residentes o turistas, entre otras. Una vez denominadas, se crean etiquetas para distinguir las zonas, concretamente en seis: centro, barrio acomodado, barrio popular, centros de trabajo, nuevos desarrollos, y áreas en las que predomina el consumo asociado a centros comerciales. Según Murillo, el interés de estas etiquetas radica en que, además de clasificar todas las comunidades, “se han aplicado los mismos criterios a las tres ciudades incluidas en el estudio, de modo que podemos encontrar zonas pares, con similares características en las dos ciudades españolas y México”.

Con ello, la plataforma permite hacer comparaciones entre urbes y descubrir las peculiaridades de cada una. Unas comparaciones que pueden ser descargadas para explorar nuevos usos en proyectos de terceros; todo ello pensado de antemano por BBVA que, según un comunicado, quiere “compartir sus datos para poder contribuir al desarrollo de la sociedad, fomentando la innovación y el desarrollo mediante la aplicación de nuevas metodologías y fuentes de información a muy diversos casos de uso”.

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