computación cuántica

En un artículo publicado por BBVA el pasado mes de febrero, la entidad revelaba cómo la integración de los fundamentos de la mecánica cuántica en la computación cambiará la potencia y el alcance de los ordenadores. En ese mismo texto, el catedrático del departamento de Computación de la Universidad de La Coruña, Vicente Moret, remarcaba que la computación cuántica tendrá "una tremenda importancia en el diseño de fármacos, la genómica y, en general, en casi todos los campos de la bioinformática". Por otra parte, el experto también apuntó que será decisiva en problemas de cifrado de la información, criptografía y codificación y en el mundo de las telecomunicaciones. Ahora, el banco quiere despejar todo tipo de dudas en torno al sector financiero.

Por ello está explorando junto al CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) si el uso de este tipo de algoritmos suponen una ventaja frente a la computación tradicional de cara a resolver una serie de problemas identificados en el sector financiero. Esta iniciativa se enmarca además dentro de la apuesta por este campo que el CSIC ha impulsado con la creación reciente de la Plataforma Temática de Tecnologías Cuánticas, que tiene como objetivo facilitar la colaboración con el sector privado e incluye un acuerdo con IBM para liderar una plataforma IBM Q Hub de innovación en computación cuántica en España, dirigida a centros de investigación y empresas. Aunque por ahora estas tecnologías están en una fase de exploración, BBVA apuesta por la computación cuántica para ayudar a sus clientes a tomar decisiones gracias al uso de datos.

Así lo ha explicado el líder de la disciplina de Investigación y Desarrollo en Nuevos Negocios Digitales del banco, Escolástico Sánchez. "La tecnología podría ayudar a los clientes a tomar mejores decisiones con sus inversiones para asegurar que promueven fines sostenibles", apunta, entre otros beneficios. Su compañero en esta alianza, Diego Porras, científico del Instituto de Física Fundamental, corrobora las estas intenciones. "En el CSIC estamos interesados en comprender el potencial de los algoritmos cuánticos, desarrollados como parte de nuestra investigación básica, en la resolución de problemas prácticos. El sector financiero es uno de los campos de aplicación más prometedores para estos métodos. La computación cuántica puede tener un gran impacto científico y económico", explica.

Los ordenadores cuánticos funcionan con qubits en lugar de con los bits convencionales de la computación clásica. A diferencia de los bits clásicos, cuyo valor está restringido a un rango binario de 0 o 1, los qubits pueden existir en estados intermedios de 'superposición cuántica'. Debido a esta característica, los ordenadores cuánticos exploran con más facilidad el conjunto de todas las soluciones posibles a un determinado problema computacional. Esto es especialmente útil para ámbitos de las finanzas como la optimización de carteras, en la que influyen múltiples dimensiones a tener en cuenta para tomar la mejor decisión.

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