Por Clementine Tribouillard, Fabiana de Matos Carvalho Cabral y Mônica de Aquino Galeano da Hora Rocha - Esta columna fue publicada originalmente en el blog Ciudades sostenibles del BID

El paisaje montañoso del estado de Río de Janeiro es una marca registrada de una de las regiones más bellas del mundo. Cuando hablas en Río de Janeiro, piensas en la siguiente postal: playa, carnaval y vida relajada. Sin embargo, este paisaje también representa una difícil realidad de los habitantes del estado: la convivencia con territorios de alta vulnerabilidad ambiental, que han sufrido aún más en los últimos años, con las consecuencias de los impactos del cambio climático. El desastre natural, resultado de eventos adversos, naturales o provocados por el hombre sobre un ecosistema vulnerable, causa perjuicios humanos, materiales y ambientales y sus consiguientes daños económicos y sociales. En un escenario de desastre, los principales actores son los Agentes de Protección, la Defensa Civil y la propia población.

Vulnerabilidades ambientales y la respuesta de PRODUIS

En Brasil, la Defensa Civil opera bajo cinco pilares: prevención, mitigación, preparación, respuesta y recuperación. La estructura de la Defensa Civil brasileña, tal como existe actualmente, fue apalancada a partir de una gestión sistémica del riesgo, después de una secuencia de desastres, especialmente los episodios de inundaciones que ocurrieron en Santa Catarina (2008), el deslizamiento de tierra de Morro do Bumba, en Niterói, Río de Janeiro (2010), y los deslizamientos de tierra ocurridos en la región serrana de Río de Janeiro (2011).

Deslizamiento de tierras después del desastre de Morro do Bumba, en 2010, Niterói. Fuente: Alcaldía de Niterói

En 2012, se estableció la Política Nacional de Protección y Defensa Civil (PNPDEC), autorizando la creación de un sistema de información y monitoreo de desastres, que es esencial para que las autoridades y las comunidades anticipen posibles tragedias. En el estado de Río de Janeiro, los desastres relacionados con las inundaciones, que ocasionan deslizamientos de tierra, son frecuentes. Como recuerda el biólogo Sune Holt, la responsabilidad de responder es de todos, tanto para la mitigación del impacto como para la adaptación. En Niterói, después del desastre del Morro do Bumba, se implementó un importante conjunto de medidas, con políticas públicas municipales destinadas a mitigar los riesgos de las zonas aún vulnerables.

Fue en este contexto que el Programa de Desarrollo Urbano e Inclusión Social de Niterói (PRODUIS), iniciado en 2014, por intermedio de una asociación con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se dedicó a organizar la urbanización de cuatro comunidades particularmente vulnerables a riesgos y desastres del Complejo Caramujo: Vila Ipiranga, Capim Melado, San José y Igrejinha do Caramujo; las dos últimas se encuentran en la región afectada por el deslizamiento de Morro do Bumba.

Agentes de Defensa Civil y la Empresa Municipal de Limpieza Urbana trabajando juntos en un evento de deslizamiento de tierras, ocurrido después de fuertes lluvias. Fuente: Alcaldía de Niterói

Gestión de riesgos y desastres en un entorno comunitario

En este Programa, están previstas la ejecución de obras de macrodrenaje, pavimentación, recalificación de aceras y escaleras, así como la contención de pendientes, además de la construcción de canchas polideportivas y campo de fútbol. Las obras se están combinando con un intenso trabajo social, que incluye información y formación para los residentes y para sus representantes sobre técnicas y localización de edificios, para que sean conscientes del riesgo de construir en pendientes peligrosas. Alrededor de 100 familias que viven en hogares identificados como áreas peligrosas por la Defensa Civil serán removidas, con soluciones de reasentamiento en el mercado privado.

En asociación con PRODUIS, agentes de Defensa Civil municipales desarrollaran en 2019 campañas dedicadas a sensibilizar la población local sobre las acciones que se pueden tomar para prevenir riesgos sociales y ambientales y para mitigar los efectos de los desastres. Los residentes han aprendido estrategias para identificar incendios y cómo pueden los agentes de Defensa Civil ayudarlos a prevenir los incendios. También, estudiaron sobre el proceso de contener las pendientes con hierba vetiver y cómo preservar este vegetal.

Obras de contención de pendientes en la comunidad São José Fuente: Alcaldía de Niterói.

En São José y Igrejinha do Caramujo fueron creados los Núcleos Comunitarios de Defensa Civil (NUDEC’s), en colaboración con los especialistas del PRODUIS. El NUDEC tiene como objetivo capacitar agentes, voluntarios de la población local, fomentando la integración entre comunidades, establecimientos educativos y instituciones interesadas en asegurar una acción conjunta en la prevención de desastres. La formación de voluntarios se lleva a cabo a través de charlas lideradas por los propios agentes de defensa civil.

Las principales cuestiones abordadas son las acciones de prevención, mitigación, respuesta de accidentes domésticos y desastres socioambientales de grandes proporciones, como inundaciones y deslizamientos de tierra. A lo largo de la creación de los NUDEC, también se llevaron a cabo actividades de formación sobre técnicas y localización de viviendas, con el fin de sensibilizar a la población sobre la vulnerabilidad en la construcción en lugares de riesgo, rales como las pendientes empinadas.

Regularización de tierras y mejoramiento de viviendas

Además de estas intervenciones, PRODUIS también prevé la regularización de la tierra de varias residencias de estas comunidades. Es probable que la titulación del inmueble tenga un impacto indirecto en la capacidad de recuperación de las familias ante los riesgos de desastres, así como sus respectivas adaptaciones a las inundaciones y deslizamientos frecuentes de tierra. La seguridad jurídica de la propiedad del inmueble es un elemento que fomenta la inversión privada en vivienda para varias familias, que optan por realizar obras de mejora después de recibir el título del inmueble.

En Brasil, propuestas como la de la empresa Vivenda, una de las empresas premiadas bajo la Llamada ICE-BID Lab en 2017, proponen eludir la falta de microcrédito para reforma con un modelo financiero innovador que permite ofrecer a las familias paquetes de obras dentro del hogar, a bajo costo y con pago a plazos. PRODUIS incluyó en la comunidad de Capim Melado apoyo familiar para pequeñas renovaciones en el saneamiento de las casas, con el fin de combinar la mitigación de riesgos y la mejora de los espacios públicos con una mejor calidad de vida y dignidad en los hogares individuales de los residentes de la región.

Control urbano y protección ambiental

Para completar estas intervenciones con acciones preventivas, el municipio de Niterói ha desarrollado una herramienta eficiente para controlar la expansión urbana en áreas de riesgo. El GECOPAV (Grupo Ejecutivo para el crecimiento ordenado y la preservación de áreas verdes) es responsable por minimizar la construcción de residencias en áreas consideradas de riesgo por la Secretaría de Defensa Civil y Geotecnia, con base en la delimitación de áreas de preservación ambiental.

Pionero en Brasil, el concepto consiste en instaurar una articulación institucional sin precedentes, permitiendo reaccionar rápidamente a construcciones informales en zonas de riesgo, considerando tanto el riesgo del edificio en sí como el riesgo para los edificios vecinos. Articulando y organizando intervenciones, a menudo concurrentes o consecutivas, entre las Secretarías de Orden Público, Medio Ambiente, Bienestar Social, Conservación, Defensa Civil, y otras, dependiendo de las necesidades. GECOPAV permite un control urbano sin precedentes al proteger las áreas de preservación ambiental y las zonas de riesgo. Desde 2017, cuando comenzó a funcionar, se han abierto más de 500 investigaciones de irregularidades en áreas preservadas y se han llevado a cabo más de 100 demoliciones.

El enfoque del programa de Niterói nos enseña la importancia de una respuesta multifacética a los desafíos del cambio climático. Las intervenciones físicas, el trabajo social, la comunicación ciudadana y la articulación institucional son ingredientes que necesitan uno del otro para construir un camino de adaptación a la nueva realidad brasileña y mundial.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here