app mayores

Un equipo de investigación de las universidades de CádizGranada Montfort de Leicester, en Inglaterra, ha creado un programa para móviles que evalúa la condición física de los ancianos. La nueva app no requiere de sensores externos ni otros dispositivos distintos a un teléfono cualquiera y determina la capacidad de la persona realizando distintas actividades, por lo que puede ser un aliado en los entrenamientos adaptados a la movilidad de cada individuo.

El objetivo de m-SFT, como se ha denominado a la app, es lograr una herramienta que permita a las personas mayores mantener un buen estado mediante la realización de actividad física adaptada a sus condiciones de salud. De esta manera, se permite la adecuación del ejercicio físico, imprescindible para mantener una buena salud, de manera individual y personalizada en relación con el punto de partida de la evaluación y ofrece la información necesaria para que pueda modificarse a medida que se avanza en agilidad o fuerza.

En el caso de los ancianos, es recomendable la práctica regular de actividad, ya que previene el deterioro funcional, osteoporosis, fragilidad, caídas y fracturas, disminuye el riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2 y reduce el riesgo de mortalidad prematura.

Hasta el momento, las pruebas para conocer la condición física de las personas se realizan mediante una prueba denominada Senior Fitness Test (SFT). Se trata de una serie de ejercicios en la que se miden las veces que una persona realiza una misma acción durante un tiempo determinado, por ejemplo, levantarse y volverse a sentar o extender y flexionar el brazo. Puede aplicarse en personas con edades entre 60 y 94 años de edad y distintos niveles de movilidad, ya que esta batería cubre un amplio rango de capacidad funcional.

La propuesta de los expertos permite la obtención de la información en el teléfono automáticamente mientras se realiza la actividad mediante los propios sensores que tienen los móviles incorporados. Además, la información se archiva en el propio dispositivo, por lo que no es necesario que esté conectado a Internet.

La evolución del paciente queda almacenada en el teléfono y puede ser enviada a los profesionales sanitarios para que realicen un seguimiento de sus capacidades en la actividad física. De esta manera, pueden prescribirse ejercicios personalizados que mejoren ciertos movimientos o fortalezcan determinadas zonas del cuerpo. Así, se amplían las posibilidades de una vigilancia continua de la salud a nivel individual y de la población y puede fomentar comportamientos saludables para reducir o incluso prevenir problemas de salud.

Aunque la aplicación aún se encuentra en su fase piloto, los expertos indican que en breve podrá estar a disposición del personal sanitario y entrenadores para facilitar su trabajo en las evaluaciones previas en personas mayores.

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