Alimenthia aceite de palma
El aceite de palma es un aceite de origen vegetal que se obtiene del mesocarpio de la fruta de la palma (Elaeis guineensis), en la imagen.

En 2017, la OCU sugirió no abusar del aceite de palma y consumir solo el de cultivos certificados sostenibles al tratarse de un producto rico en grasas saturadas. El IRB Barcelona (Institute of Research in Biomedicine Barcelona) también alertó de los riesgos del ácido palmítico, un ácido graso que también se encuentra, además de en el aceite de palma, en otros muchos aceites como el de coco, girasol, soja u oliva.

No obstante, el estudio del IRB concluye que parece haber una relación entre el consumo de grasas y la potenciación de la metástasis en ratones, pero que es necesario hacer más estudios para poder entender esa correlación entre la dieta y la metástasis. "Aún no se deben sacar conclusiones precipitadas", afirman a este medio desde la Fundación Española del Aceite de Palma Sostenible. "El aceite de palma es un ingrediente alimentario que se utiliza en la composición de determinados alimentos porque cuenta con una serie de características que lo hacen difícilmente replicable. Puede haber alimentos con una composición nutricional pobre que no llevan aceite de palma, y puede haber productos con aceite de palma que sean nutricionalmente mucho más interesantes o atractivos", precisan.

La app Alimenthia se ha convertido en una solución para combatir al aceite de palma, pero también para conocer lo sano que es un producto o de lo procesado que está. Entre sus ventajas, ayuda a realizar la compra a personas con intolerancias alimentarias o que siguen algún tipo de dieta. "Nos basamos en algoritmos de base probada", explican sus fundadores Quim Sanchez y Felix Riber. Para determinar si un alimento es sano o no, Alimenthia emplea la escala Nutriscore, mientras que para determinar si un producto está más o menos procesado se basa en la escala NOVA. "Gracias a la tecnología está en nuestras manos informarnos y saber elegir bien los alimentos", recalcan los fundadores, a lo que añaden que "es fundamental conocer el perfil y necesidades alimenticias de cada uno".

Nutriscore es una herramienta diseñada para los consumidores con el objetivo de facilitar la lectura de los etiquetados de los alimentos. Este sistema se desarrolló en 2005 por un equipo de investigación de Oxford y fue validado por la FSA (Food Standards Agency). La OMS también ha valorado positivamente Nutriscore. Se le atribuye el nombre de 'semáforo nutricional' porque clasifica los alimentos en cinco colores que evolucionan progresivamente desde el verde (más saludable) hasta el rojo (menos saludable). La decisión se basa en un algoritmo que distribuye puntos en función de la composición nutricional por cada 100g del producto.

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El sistema NOVA, por su parte, clasifica los alimentos por su grado de procesamiento, obviando los nutrientes que contengan y solo valorándolos por su industrialización. Este sistema fue desarrollado en 2010 por científicos brasileños y actualmente es un método apoyado por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la alimentación) y por la OMS (Organización Mundial de la Salud).

Gracias a ambas escalas, Alimenthia, que acaba de lanzar una versión mejorada, es capaz de valora los elementos considerados como desfavorables desde el punto de vista nutricional (composición en calorías, azúcares simples, ácidos grasos saturados y sodio) y los considerados como favorables (proteínas, fibras y porcentaje de frutas, verduras, leguminosas y frutos secos).

1 Comentario

  1. Super interesante articulo! Es genial que se trabaje en el campo de la salud y se preocupen por los alimentos que ingerimos los consumidores. Bravo!!!!

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