Angeles Heras secretaria de Estado ciencia innovación investigación
Ángeles Heras durante una intervención reciente. (Imagen: Espacio Fundación Telefónica).

En los pasillos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades se respira estos días el ajetreo que acarrea la inminente celebración de la Cumbre del Clima. El macro evento del año se une al juego malabar de tomar decisiones, planificar y adoptar medidas con el aliento de la eventualidad en la nuca.

Catedrática de Química Física de la Universidad Complutense de Madrid, Ángeles Heras (Peñarroya-Pueblo Nuevo, Córdoba), secretaria de estado en funciones, asume ese estado provisional con naturalidad. Trabaja cada día tratando de no dejarse llevar por el ruido del entorno. “Y si me tengo que ir, volveré a mi laboratorio y a mis clases”, explica a InnovaSpain.

Aunque asegura que siempre tuvo una vocación “temprana y clara” hacia la química, recuerda que una vez cumplió los 40, con cierto recorrido a sus espaldas, pensó que, de volver a nacer, cursaría ingeniería industrial. “Me habría ido hacia una parte más tangible. Profesionalmente me gusta ejecutar, y la ingeniería, aunque necesita de la ciencia, permite ver resultados de otra manera”.

Y de vocaciones va una de sus grandes preocupaciones, en concreto del descenso de matrículas universitarias de chicas en áreas STEAM. En la búsqueda de posibles causas a esta problemática, Heras destaca que se trata de un escenario que se da fundamentalmente en países desarrollados, y que afecta sobre todo a las ingenierías, con la informática a la cabeza.

“Hay que relacionar el bienestar con esta situación. Es algo que no sucedía en mi época de estudiante. Entonces, que una mujer accediera a estas disciplinas era entendido como un avance. Hoy ese estímulo ha desaparecido, cuando tendría que ser transmitido en edades muy tempranas. Ahí está el quid de la cuestión”.

En el acto de haber desandado parte del camino recorrido, hay otros factores que considera influyentes. “Las imágenes transmitidas por los medios de comunicación o por la ficción televisiva no ayudan”, explica. La Secretaria de Estado se refiere a cómo calan estereotipos con tintes peyorativos… científicos o informáticos con estética y actitud “empollona y friki”.

Además, la compleja nomenclatura de muchas de estas disciplinas contribuye a que el propósito final quede diluido, enturbiado entre términos que convendría explicar de manera nítida. “Es algo sobre lo que el ministro (Pedro Duque) ha hablado últimamente. Entre todos tenemos que transmitir mejor los porqués de la ciencia y la tecnología. Sin ellas estaríamos aún en el Imperio Romano. Con Leyes y Filosofía, sí, pero sin medicamentos”.

La ‘llave’ para revertir la situación la tienen distintos agentes. Además del Gobierno, es responsabilidad de la empresa y del entorno familiar que la mujer ocupe el lugar que le corresponde. “El nuestro es un gobierno igualitario”, explica Heras, “con la política de género como un factor fundamental”.

Y es que cerrar la brecha de género, tal y como aseguran numerosos estudios, provocaría además productivas mejoras económicas. En el caso de España, y como anunció la ministra Calviño recientemente, más igualdad y diversidad de género traería de la mano un nada desdeñable incremento del 15 % en el PIB. La titular de Economía también expresaba su orgullo de pertenecer “a un gobierno feminista”.

“No puedo estar mas de acuerdo con ella”, apunta Heras, para quien el ejecutivo en funciones cuenta, “tanto en la primera línea como en los segundo escalones”, con mujeres “inteligentes y de gran valía”. “Que tenemos un presidente feminista también se nota”, añade la responsable pública.   

Por la parte que le toca, entre las medidas adoptadas, Heras cita el Real Decreto Ley de 28 de febrero, que tenía por objeto mejorar la investigación científica. “Estamos peleando para que las investigadoras estén en igualdad de condiciones que los hombres. Doy fe de que hasta ahora no ha sido así”.

Aprobado por unanimidad en el Congreso, el Real Decreto contempla acciones como descontar del currículum de las científicas el tiempo dedicado a la maternidad. “Conseguimos que fuera un año por cada hijo, aunque queríamos más”, añade Heras, sobre unos plazos que podrán ser ampliados en 2021. “Lo bueno es que el contenido del RD ya lo trasladamos a todas las convocatorias. Ayuda a evitar techos de cristal”.

Sin embargo, la que a todas luces es la joya de la corona de su gestión hasta el momento es la puesta en marcha del Observatorio ‘Mujeres, Ciencia e Innovación’. “Es fundamental. Mantiene y amplía las exigencias y las leyes de igualdad en todos los centros de investigación y universidades e impulsa políticas que visibilicen el trabajo de científicas y tecnólogas”.

Para Ángeles Heras, las niñas tienen que ser consciente de que esos espejos en los que pueden mirarse reflejan mujeres normales. “Señoras que nos desarrollamos profesionalmente con un trabajo creativo que nos apasiona, pero que también vamos a la compra, tenemos nietos y leemos novelas. Transmitir normalidad es fundamental”, argumenta.

A la ecuación le añade las habilidades que, en su opinión, todo alumno debería dominar antes de salir ahí fuera. “Además de aprender los conceptos generales de cada disciplina, los niños y las niñas tienen que saber definir un proyecto, por muy simple que parezca; deben desarrollar un pensamiento crítico, aunque sea a costa de equivocarse, y han de saber hablar en público, una de nuestras asignaturas pendientes”.

Heras explica como, a veces, cambiar las cosas no está supeditado a complejos entramados cargados de burocracia, sino a una cuestión de gestos simples pero decisivos. En 2018, el actual Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades recuperó los Premios Nacionales de Investigación. El jurado sólo recibió un 13 % de solicitudes de mujeres. Las leyes de la probabilidad hicieron de las suyas y ninguna resultó premiada.

“Este año, como presidenta del Observatorio, escribí una carta a todos los centros convocados. Les invitaba a miraran a su alrededor, pero con otros ojos. Seguro que así encontrarían a fantásticas investigadoras senior”. El resultado fue que las candidatas subieron hasta el 33 % y que tres de los cinco galardonados fueron mujeres. “Una carta y cero euros de gasto. Eso es política”.

Una vez han atendido ‘de urgencia’ a las investigadoras, el Observatorio pondrá otro de sus focos en las mujeres que innovan. Heras adelanta que en diciembre presentarán el primero estudio en esta línea. “No sabemos cuántas mujeres hacen innovación, y ha llegado el momento de analizarlo con los indicadores adecuados. Han participado mujeres de muchos ámbitos: pequeña, mediana y gran empresa, asociaciones, mujeres del ámbito rural…”.

Antes de ponerse manos a la obra con esta radiografía, desde su ministerio abrieron una primera vía informativa al introducir el indicador de género en los proyectos que apoya el CDTI. La agradable sorpresa con la que se han encontrado es que un 42 % de los puestos de trabajo de calidad que generan estas iniciativas innovadoras son para mujeres.

Buenas señales también desde el campo de las patentes. Según el informe ‘She Figures 2018’ de la UE, mientras que en España el porcentaje de inventoras es del 17 % por patente europea registrada, en la UE-28 es del 9 %.

La Secretaria de Estado en funciones detalla la importancia de estos avances, que animan a seguir superando obstáculos, “pero sin bajar la guardia”. “En todas las sociedades queda mucho por hacer en la supresión de los micromachismos. Los ataques al feminismo han resurgido. Ahora son más atrevidos, han abandonado el subsuelo”.

Un caldo de cultivo en el que la extrema derecha aviva las llamas. “Como mujer, hay que estar siempre en pie de guerra. Siempre. Lo digo con el conocimiento de causa de quien lleva luchando desde el año 74. Hay que seguir, porque lo obtenido no es terreno conquistado. Es importante que las mujeres ocupemos cargos de responsabilidad, que introduzcamos nuestra visión y modo de pensar. El papel de los medios también es clave; han de divulgar repitiendo verdades en lugar de eslóganes”.   

Heras confía en que el proyecto que han iniciado tenga continuidad. “Disponemos de programas normativos y de acciones políticas para 4-8 años, pero no todo depende de nosotros”. En la composición del nuevo Gobierno, Heras percibe que es bueno que se esté trabajando sobre los presupuestos elaborados antes de la convocatoria de elecciones de abril, en los que se contemplaba un incremento del 8 % para la mejora de la ciencia y la investigación. “Están teniendo en cuenta algunas de las cosas que hemos hecho”, concluye.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here