¿Has pensado alguna vez que te gustaría llegar donde lo hicieron Steve Jobs o Bill Gates?

No confiamos en nuestras habilidades tanto como quisiéramos y ahí está el problema. Todos o casi todos partimos con algo de creatividad, pero hay ciertas personas que desarrollan esa capacidad más rápido que otras y llegan a límites incluso inimaginables.

Por tanto, el primer obstáculo que hay que vencer es creer en uno mismo y luchar por tus sueños hasta conseguirlos. Y piensa esto: ¿por qué tus ideas no van a poder triunfar?

Descubre en esta lista si tienes alma creativa e innovadora para explotarlas al máximo y convertirte en un verdadero innovador:

  1. Ves oportunidades donde otros no lo ven

Desarrollas el sexto sentido de ver oportunidades donde otros no son capaces de verlas y observas cada detalle al máximo para tomar el mando y ganar posiciones con respecto a otros.

Además, no eres conformista ni quieres hacer las cosas como las hace todo el mundo. Quieres ser diferente y despuntar del resto para ofrecer originalidad y creatividad.

Por otro lado, confías en tus conocimientos, poniendo todo en el asador, destinando tiempo en algo que tú crees pero que es arriesgado porque nadie antes lo había hecho.

Si no sale bien, estará en juego tu tiempo y dinero. Pero eso no importa, la persona con características innovadoras no piensa en lo que puede perder, sino en aquello que otros no han sabido valorar y que él mismo, con su visión, va a lanzar y tener éxito.

  1. Tienes facilidad para inspirarte

Cualquier cosa te suscita interés y quieres trabajar en ello para sacar todo el jugo que puedas. Además, ves algo no solo desde una perspectiva, sino desde muchas.

Además, eres consciente de que tienes el poder de convertir cualquier idea en algo creativo, y esto te ayuda a seguir dando riendas sueltas a tu imaginación.

  1. Eres un gran observador

Tienes el don de prestar atención a cualquier detalle en los procesos, personas, productos y a cómo interacciona las personas con determinados productos. Esta observación te permitirá reflexionar qué necesidades tiene la gente, cuáles son sus verdaderos problemas y cómo solucionarlos.

  1. Apuestas por el cambio y no tienes miedo al fracaso

Siempre estás dispuesto a afrontar nuevos retos y desafios, no te satisface quedarte mucho tiempo en la zona de confort y te gusta apostar por aquello que aún no sabes si va a funcionar.

No tienes miedo a equivocarte porque sabes que los errores te servirán para crecer y no volver a cometer los mismos fallos. La ilusión y la pasión serán tu motor para seguir adelante aunque las fuerzas te flaqueen.

  1. Tienes paciencia para esperar los resultados

No tiras la toalla si no consigues los resultados enseguida. Sabes que para recoger tus frutos, no es cuestión de días o semanas. Crees en tus posibilidades y mientras consigues los logros, tu mente sigue activa, creando nuevas ideas y enfoques.

  1. Experimentas

Eres de las personas que no les gusta quedarse con la duda de “y si hubiera funcionado”. Los innovadores experimentan, prueban sus ideas y comprueban la aceptación que ha tenido en el mercado.

Sin duda, el resultado será de ayuda para mejorar procesos, detalles que creíamos que tendrían otro efecto.

  1. Haces networking para reunir las opiniones de expertos y enfocarte

Asistir a eventos, conferencias y charlas de profesionales de tu sector será una oportunidad para conocer sus opiniones de primera mano sobre tu idea de negocio en concreto.

Las opiniones, conocimientos y experiencias de estas personas serán relevantes y determinantes para valorar cuestiones que afectan al camino que has elegido, aprender más y descubrir nuevos enfoques que hasta ahora no se te habían ocurrido.

Twitter de Edith Gómez: @edigomben

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