Grégoire de Lestapis, CEO de Lendix España

Grégoire de Lestapis, director de Lendix España

Miembro del Comité Ejecutivo de Lendix y CEO de Lendix España, Grégoire de Lestapis cuenta con más de 30 años de experiencia en el sector bancario en Asia, África, Europa y América (norte y sur). De hecho, ha trabajado en más de ocho países de todo el mundo. Tras ocupar varios puestos en Société Générale y Banque Indosuez, trabajó como director de la filial británica de Crédit Agricole Carr Futures, donde luego pasó a ser responsable de ventas de la actividad de mercados globales de BBVA en Europa y después en Asia. Posteriormente se hizo cargo de las actividades de Corporate Investment Banking de BBVA en América Latina. Su último puesto en esta entidad fue como director general de BBVA en Francia. Cuenta con un Master en Finanzas Internacionales de la Universidad Paris-Dauphine.

1. A lo largo de su trayectoria profesional, ¿qué decisión ha tomado que haya tenido como consecuencia un mayor grado de innovación?

En 2000, siendo director general de una agencia de valores en el mercado de Opciones y  Futuros en Reino Unido, le propuse a un gran banco español nuestros servicios de Compensación y Ejecución. En la reunión que mantuvimos, me di cuenta que mi empresa no tenía posibilidades de convertirse en proveedora de este banco. Sin embargo, sí vi una mayor oportunidad de negocio proponiendo una asociación. Fue así como, por primera vez, dos instituciones bancarias unieron fuerzas para un proyecto conjunto basado en el valor añadido para el cliente final a través de una solución innovadora y con tecnología de ‘marca blanca’.

La confianza mutua, un marco claro y una ejecución impecable permitieron que esa Joint- Venture se convirtiera en líder en España en el mercado de opciones y futuros. Tanto es así que, 16 años después, la empresa sigue en activo, a pesar de los cambios en el ámbito de los recursos humanos, la tecnología e incluso los accionistas.

2. ¿Cuáles son las claves para culminar con éxito un proceso innovador?

La innovación se puede definir de mil maneras, pero, en el ámbito de los negocios, creo que la definición más apropiada sería: la ejecución de una idea ante un reto específico que aporta valor tanto para el cliente como para la empresa.

Teniendo en cuenta esta definición, las claves del éxito son bastante claras:

-El objetivo de la innovación es crear valor para el cliente: este debe ser considerado siempre la prioridad. Si se olvida el  cliente a la hora de innovar, se estará condenado al fracaso.

– La innovación está más relacionada con la ejecución que con la idea en sí misma. Ideas hay muchas y pueden ser volátiles; lo importante es saber cómo es de viable la idea y cómo se ejecutará.

– Innovación también supone  crear un valor económico para la empresa que la desarrolla. Si no, la innovación en sí misma no es sostenible y probablemente terminará en una caja de ideas abandonadas.

3. Tres consejos para quienes estén dispuestos a abordar cambios, acciones o procesos innovadores en su empresa o entorno.

El fomento de la innovación debe ser el primer punto de la agenda de cada director o presidente de una empresa. Supone, sin duda un verdadero reto. El verdadero desafío radica en la cultura y en convencer a la organización para aceptar y y adaptarse al cambio, llevar a los equipos fuera de sus zonas de confort y fomentar la diversidad para lograr la evolución deseada.

De hecho, si la compañía está consolidada, esto significa que tanto sus procesos, como su producto y políticas han demostrado ser exitosos. Si la innovación implica tener que hacer cambios es necesario comprender cuál va a ser el beneficio esperado y también la amenaza que pueda representar para el éxito existente.

Por lo tanto, yo daría los siguientes consejos:

A. Respaldar la innovación fomentando la comunicación a todos los niveles y entre los departamentos de la empresa. Personalmente considero que las herramientas de mensajería interna, tales como Slack –extremadamente útil-, pueden usarse para compartir de manera real información y opiniones.

B. Otorgar cierta autonomía para innovaciones diarias en todos los niveles de la empresa, lo que significa a su vez que se deben aceptar errores y que nadie puede ser culpado o penalizado por ello.

C. Crear un proceso interno simple pero novedoso que permita que las ideas innovadoras lleguen a los directivos y decision makers de la empresa.

4. ¿Cuál es, a su juicio, la mayor innovación que ha tenido lugar en los últimos 50 años en todos los ámbitos?

Es una pregunta complicada de responder porque ha habidos muchas innovaciones a lo largo de este período y a un ritmo cada vez mayor a medida que han pasado los años. Necesitaríamos retrotraernos al estilo de vida de hace 50 años y en las cosas que se han vuelto importantes y naturales en nuestro día a día, pero que en aquella época no formaban parte de nuestras vidas. Siguiendo este ejercicio, podemos ver que en los años 60 se vivió el cambio de la televisión en blanco y negro a la de color, y ello fue posible gracias al aumento del crédito al consumo, y que curiosamente, en 1966 se estrenó la serie de televisión ‘Batman’, protagonizada por Adam West, en ella aparecían gadgets futuristas que nos parecían más cercanos a la fantasía que a la realidad, y que sin embargo hoy en día forman parte de nuestras vida e incluso son mejores de lo que nos imaginábamos.

Está claro que la mayor innovación en los últimos 50 años es la propia tecnología, que permite que cualquier idea se transforme en realidad. Cualquier sueño, incluso el más insospechado, pueda llegar a ser viable. Por primera vez en la historia, estamos considerando seriamente la inmortalidad, a través de la erradicación de las enfermedades y el uso de tecnologías exponenciales para hacer frente a los grandes retos de la humanidad.

Barcelona Innova

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