Decálogo digital: el regreso de la Sociología

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Coincide la décima encuesta mundial de PwC sobre la digitalización en la empresa con el fin de una década que puede ser calificada, por muchas cosas, de paradoja prodigiosa. Su coincidencia con la crisis económica más profunda y global de los últimos 100 años –no podía ser de otra manera- hace de estos últimos diez años un periodo temporal de indudable valor para el estudio y la reflexión. Que en un mundo convulso, “patas arriba” en expresión muy popular, hayamos asistido a una de las transformaciones más radicales de la sociedad en multitud de aspectos no pasa con frecuencia. De hecho, nunca había pasado. Y lo bueno, o inquietante, es que la transformación no ha terminado, como podemos ver en esa macroencuesta y estudio de PwC. De ahí su múltiple interés. La conclusión es que el reto, el gran reto, está por llegar, según las tendencias que apuntan los entrevistados.

A la vista del estudio, en el que han sido preguntados más de 2.000 directivos de 53 países, entre ellos medio centenar de españoles, hay que llamar la atención sobre la obsolescencia de temas y cosas que hace seis años eran disruptivas. El avance abre nuevas vías de investigación y reflexión que, a su vez, llevan los límites más lejos. Nuevas oportunidades y nuevos temores. Es lo que tiene el interrogante del futuro.

Y podemos deducir que las organizaciones empresariales tienen que afrontar soluciones para resolver los desequilibrios que crean los cambios de paradigmas que se impusieron en la década de los 90, muchos de los cuales han terminado con la crisis que comenzó hace diez años, entre otras cosas, por haber sido el origen de la misma. Un cambio de panorama que está afectando a todas las organizaciones pero que muchos no han comprendido todavía y, lo que es peor, no quieren reconocerlo.

Innovación es la palabra mágica, pero no resume todo. Innovación es cambio pero, sobre todo, es éxito en el mercado. Al menos hasta ahora. El problema es que ya no es solo un resultado, sino un proceso y entendemos que éste es el que nos lleva, personal y socialmente, a integrarnos en una nueva sociedad que tiene paradigmas distintos en función de la capacidad de acción y comunicación del ser humano con su entorno.

En este escenario resulta complejo moverse, sobre todo en organizaciones arraigadas en la sociedad como son las empresas, pero no solo ellas. Pasa en la familia o en otras organizaciones. Por lo que se refiere a la empresa y su organización, las tecnologías han cambiado la forma de ser y estar. Han cambiado las relaciones con los clientes, los ámbitos geográficos en los que nos movemos, el interés por ciertas cuestiones y la dificultad reside en cómo organizamos esta nueva realidad que, además, promete ser efímera.

Cómo organizamos las empresas es un reto complicado. Cambian las jerarquías, las prioridades, la necesidad de determinado talento, criterios de formación o incorporación, etc. Todo está sometido a una nueva transformación que no solo afecta a la empresa, sino a la sociedad en general.

La gran década digital, de la que nos habla el Informe PwC no es solo una referencia para la empresa, es un buen elemento para pensar, juzgar y hasta elucubrar, sobre los cambios que necesita la sociedad. Hablamos de tecnología, de las TIC, del Big Data y ya no nos queda más remedio que entrar en el campo de lo que algunos ya han bautizado como Think Data, es decir, la sociología aplicada a la comprensión de estos fenómenos sociales que se traducirán en la nueva organización económica.

Si nos fijamos en el informe, vemos que las tendencias que indican los profesionales encuestados apuntan el Internet de las Cosas (IoT), la Inteligencia Artificial (AI), la Robótica, la impresión 3D, la Realidad Virtual, etc, son las líneas sobre las que se está trabajando. El problema no es que los robots sustituyan a la persona en millones de puestos de trabajo. Démoslo por hecho. El problema a resolver es como organizamos la sociedad para convivir con esa realidad. Sobre todo cuando muchos de esos robots de los que hablamos seremos nosotros mismos.

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