Un análisis de semillas desarrollado por el INTA (Argentina) será aplicado en todo el mundo

INTA semilla soja

El Laboratorio de Análisis de Semillas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Argentina (INTA) Oliveros (Santa Fe) ha desarrollado una prueba para determinar el vigor en simientes de soja y ayudar así al aumento de la productividad. A partir de este año, dicha herramienta ha sido incorporada a las Reglas Internacionales de Análisis de Semillas de la Asociación Internacional de Análisis de Semillas (ISTA, por sus siglas en inglés), con sede en Suiza.

La incorporación de la prueba para determinar el vigor de una semilla a la normativa internacional “significa que la técnica desarrollada por el INTA es aplicada en los laboratorios acreditados por la ISTA en todo el mundo desde del 1 de enero del 2017”, afirma  Roque Craviotto, especialista en tecnología de semillas y uno de los directores del Laboratorio de Análisis de Semillas del INTA.

Carina Gallo, integrante de dicho centro y miembro del Comité de Vigor de ISTA, ha liderado el proceso de validación de la metodología. “En 2012 comenzamos un proceso que no fue fácil ni rápido”, recuerda. “Para la aprobación y lanzamiento a escala internacional de la técnica fue necesario realizar una validación que requirió la elaboración de un protocolo que siguiera las estrictas normativas impuestas por el organismo internacional –continúa-. El protocolo final contó con la aceptación y participación de laboratorios oficiales y privados de la Argentina, Uruguay y Brasil”.

Ranking de calidad
Gracias al trabajo de investigación aplicada al control de calidad de simientes, la ISTA incorpora a las Reglas Internacionales de Análisis de Semillas el análisis de vigor de semillas de soja.  La prueba se basa en el Ensayo Topográfico por Tetrazolio, un método analítico que permite establecer adecuadamente el vigor de los lotes de simientes comercializados y disponibles para su siembra en cada campaña agrícola.

“La prueba utiliza algunos factores físicos alternativos que permiten realizar una interpretación más adecuada de los resultados”, afirma Miriam Arango, especialista en calidad de semillas y directora técnica del laboratorio del INTA Oliveros. “Además, incluye menor concentración de tetrazolio, mayor temperatura de incubación de la muestra y menor tiempo de tinción”.

En este sentido, la recomendación internacional genera la posibilidad de usar esta técnica de análisis como una “herramienta para realizar una clasificación o ranking de la calidad de los lotes disponibles en condiciones de precosecha, de la poscosecha inmediata y durante todo el procesamiento y almacenamiento posterior”, añade Arango.

Así, de acuerdo con Craviotto, “la nueva técnica tiene muchas ventajas debido a que no sólo permite identificar la naturaleza de los daños que pueda tener una semillas, sino que además, determina el potencial de germinación”.

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